INTERNACIONAL

El rey de España cumple 75 años con una monarquía en crisis

Juan Carlos de Borbón pide unidad a los españoles y se preocupa por el desempleo. Fotos.

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Foto:Cedoc

El rey de España, Juan Carlos de Borbón, cumple hoy 75 años en una época en que casi 5,8 millones de españoles están desempleados, bajo seria crisis financiera y con una Monarquía cuya aceptación popular bajo a índices históricos. Atento a la situación, el monarca prefirió evitar todo tipo de conmemoración, pero concedió una esperada entrevista en televisión en la que aseguró sentirse con "energía e ilusión" para seguir reinando. El rey -coronado hace 37 años- pidió unidad a los españoles para salir de la crisis y mostró su preocupación por el flagelo del desempleo, en una entrevista donde el "Caso Urdangarín", las cacerías en Bostswana y la amante alemana brillaron por su ausencia

Cuidadosamente orquestada por los funcionarios de la Casa Real y llevada a cabo por el histórico periodista de TVE Jesús Hermida, un acérrimo monárquico, la entrevista forma parte de la lista de estrategias pensadas para recuperar la popularidad entre los españoles tras un año horrible para las relaciones entre la Monarquía y los españoles. Juan Carlos I aseguró que una de las cosas que más le duelen es "la falta de trabajo, que lleva a que millones de familias no puedan vivir con dignidad, y eso hace que los jóvenes tengan que salir fuera de España a buscar trabajo, a buscar lo que puedan, a trabajar fuera, nos duele mucho, a mí me duele muchísimo".
 
El monarca repasó sus 37 años de reinado desde que fue coronado tras la muerte del dictador Francisco Franco en 1975, considerando que en todo este tiempo "hemos ganado la libertad y el bienestar los españoles, pero queda camino por recorrer en la igualdad de los españoles". Sin embargo, advirtió contra "políticas que no nos convienen mucho, que son políticas rupturistas", en clara referencia a las recientes tensiones por la aspiración de la región de Cataluña de llevar a cabo un referéndum independentista.
 
El rey afirmó que tiene la satisfacción de "haber conseguido todos juntos esta España moderna, democrática y solidaria", pero subrayó que "todavía nos falta conseguir una España más igualitaria y más justa", y reconoció que una de las mayores insatisfacciones de su reinado es "haber tenido que aguantar tantos años la violencia" de la banda terrorista ETA.
 
El rey aseguró que va a seguir reinando, aunque reconoció que su hijo y heredero, el príncipe Felipe, "está muy preparado". "Podemos tener confianza, seguridad y, sobre todo, sabemos que tenemos ahí a alguien preparado". El rey, que se ganó el respeto de los españoles con su papel clave en la transición a la democracia y su intervención para evitar el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, finalizó su participación diciendo que le gustaría ser recordado "como el Rey que ha unido a todos los españoles y que con ellos ha conseguido recuperar la democracia y la monarquía".
 
El escandaloso proceso judicial contra su yerno, Iñaki Urdangarín, por malversación de fondos públicos, y la polémica surgida a raíz de sus viajes de cacería secretos África erosionaron considerablemente a la Monarquía en el último año, y según una encuesta publicada esta semana por el diario "El Mundo" apenas la mitad (50,1%) de los españoles califica de "muy bueno" o "bueno" (43,5%) el reinado de Juan Carlos. Según el periódico, el "apoyo a la monarquía cae a un mínimo histórico del 54%", y especialmente elevado entre los jóvenes (un 57,8% de ellos no creen que la Monarquía sea la mejor forma de Estado) porque esta generación "no vivió la transición, ni la conoce y tampoco siente un gran interés por ella".
 
Más allá de la ausencia de festividades públicas, gran parte de la sociedad destaca que el monarca llegara a esta edad. El muy monárquico diario ABC de este sábado, le dedica toda su tapa y elogia al "rey forjado en la adversidad". Más crítico, el diario "El país" aprovechó para analizar ferozmente la entrevista que "salvaría" a la Monarquía: "Si no esperábamos una entrevista agresiva, al menos habríamos agradecido una conversación relajada. Pero tampoco. Todo fue medido, encorsetado. Planos muy calculados, sobrios, no daban opción a que la cámara capture un gesto, un detalle que delate algo (...) Escuchamos al Rey y entendimos su mensaje sin aprender nada nuevo sobre él".
 
(*) Especial para Perfil.com


Darío Silva D'Andrea (*)