INTERNACIONAL COMPITEN HOY CUATRO CANDIDATOS


España vota presidente con ‘líneas rojas’ que anticipan más parálisis

Rajoy lidera los sondeos, pero no tendría mayoría para formar gobierno. Podemos y PSOE disputan el segundo lugar. Hartazgo de los españoles.


Foto:Cedoc

Los españoles acudirán hoy a las urnas para elegir presidente con una certeza: es muy probable que su voto no saque al país de la parálisis política en la que está sumido hace seis meses. Los sondeos preanuncian que ningún partido alcanzará la mayoría absoluta para formar gobierno. Como si eso fuera poco, un puñado de “líneas rojas” rígidas dividen a los candidatos, que, en caso de un nuevo fracaso en las negociaciones, podrían forzar unas terceras elecciones, que elevarían el hartazgo de la ciudadanía hasta cuotas impensadas.

Quien lidera la carrera electoral es, una vez más, el presidente Mariano Rajoy, con un 29% de intención de voto. Una dura pelea se avecina por el segundo lugar entre la coalición Unidos Podemos, conformada por las huestes de Pablo Iglesias e Izquierda Unida, y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), que con Pedro Sánchez aspira a, por lo menos, evitar el tan temido “sorpasso” que los deje terceros. Último, pero no menos importante a la hora de una coalición, marcha Ciudadanos, con un 14,5% de las preferencias.

Si los pronósticos aciertan, ninguno de ellos llegará por sí solos a una mayoría absoluta de 176 bancas parlamentarias, que los deposite en el Palacio de la Moncloa. El enfrentamiento entre candidatos y partidos también podría bloquear una minoría simple. “Más que líneas rojas, el problema es que los números no cuadran. Ahora mismo, hay una posible coalición de centroderecha, del Partido Popular (PP) y Ciudadanos, pero no le dan los números para alcanzar la mayoría, y tienes otro bloque que sería Podemos y PSOE, que roza esa mayoría pero tampoco es claro que la alcance”, explicó a PERFIL Francisco Borja de las Heras, director de la oficina en Madrid del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores.

Dentro de esos dos bloques, hay por los menos tres temas que obstaculizan cualquier entendimiento. Los escándalos de corrupción que sacuden al actual Ejecutivo son uno de ellos. Ciudadanos y el PSOE se niegan a pactar con Rajoy, a quien responsabilizan por los ilícitos cometidos por figuras de su partido.

La disputa entre la nueva política y las fuerzas tradicionales –o “la casta”, como la llamó Iglesias–, también bloquea un eventual acuerdo. “No está claro que el PSOE quiera gobernar con Podemos porque la impresión es que Podemos quiere destruirlo. Además, Iglesias votó en contra de la propuesta de gobierno de Pedro Sánchez con Ciudadanos. Todas las coaliciones son mutuamente excluyentes, tanto entre bloques como dentro de bloques”, agregó el académico.

El reclamo independentista de Cataluña también divide las aguas de la política española. Sólo Podemos se manifestó a favor de convocar un referéndum para que los catalanes decidan su futuro, jugada que podría volverse en su contra 72 horas después del Brexit. El resto de los partidos se niegan a esa posibilidad y reclaman que Cataluña siga formando parte de España.

El calendario obligará a los políticos a alcanzar algún tipo de entendimiento: a fines de septiembre se debatirá un proyecto de Presupuesto para 2017. Si no hay “fumata blanca”, se prorrogará el que Rajoy aprobó hace un año.

Escenarios. Rajoy insiste en un acuerdo tripartito con el PSOE y Ciudadanos, que reclaman al PP que su líder dé un paso al costado. Por su parte, Podemos, confiado en quedar en segundo lugar, exige que Sánchez defina si apoyará o no a “un gobierno progresista”. PSOE aspira a conservar su segundo lugar y devolverle la estocada a la fuerza morada, a la que mira con tanta desconfianza como a Rajoy. Ya lo expresó el ex presidente Felipe González, quien descartó un pacto con “los irresponsables” de Podemos. Ciudadanos, por su parte, se niega a aceptar un referéndum en Cataluña, cerrándole las puertas a Iglesias.

Si no hay acuerdos, podría haber una solución intermedia: que uno o varios partidos se abstengan para que haya un gobierno de minoría. Con una abstención del PSOE y Ciudadanos, Rajoy podría conservar el poder, aunque quedaría sumamente debilitado en el Parlamento.

En cambio, si el PP o Podemos se abstienen, le dejarían vía libre a las otras dos formaciones para una coalición, que sería primera minoría en el Congreso. De cualquier modo, las ambiciones políticas personales y el temor a un castigo de sus electorados garantizan el inmovilismo y los juegos de suma cero, que repiten la parálisis y la proyectan a los próximos meses.

Brexit. Las tensiones políticas de España se reavivaron con el reciente Brexit del Reino Unido. En todos los cierres de campaña hubo menciones al referéndum que sacudió a Europa. Rajoy afirmó que hay que “defender los intereses de los europeos y continuar en el proceso de integración”. Pedro Sánchez arremetió contra Podemos, al vincular el referéndum de Cataluña con el Brexit. Albert Rivera, por su parte, presumió de ser “catalán en España y español en Europa”, mientras que Pablo Iglesias pidió “democratizar” a Bruselas, acusando a los defensores de la austeridad de “enterradores del proyecto europeo”



Redacción de Perfil.com