INTERNACIONAL CONFLICTO DE MEDIO ORIENTE

Francisco llega a Tierra Santa con un ambicioso plan de paz

Será el viaje más político del papa argentino. Visitará durante tres días Amman, Belén y Jerusalén, y buscará reanudar el diálogo entre palestinos e israelíes. Su apuesta por el ecumenismo y la tolerancia.

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Foto:Cedoc

“El viaje a Tierra Santa es estrictamente religioso”, advirtió esta semana el papa Francisco, que, aunque no lo expresa públicamente, inicia hoy su gira más política desde que asumió el Pontificado. El religioso argentino visitará durante tres días Amman, Belén y Jerusalén, y se reunirá por separado con el presidente palestino, Mahmoud Abbas; con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el jefe de Estado, Shimon Peres. Durante su visita, desplegará todo su carisma y popularidad para instar a ambas partes a alcanzar la paz. El reto que tiene por delante no es menor: ni siquiera el gobierno de Barack Obama logró que palestinos e israelíes se sentaran a la mesa de negociaciones.

Francisco pronunciará catorce discursos, celebrará tres misas, visitará la Explanada de las Mezquitas, el Muro de los Lamentos y el Cenáculo, donde tuvo lugar la última cena de Jesús. El viaje tendrá una “finalidad política”, admitió el secretario de Estado del Vaticano Pietro Parolin. “En verdad espero –indicó en una entrevista con el Centro Televisivo Vaticano– que el fruto pueda ser el de ayudar a todas las personas de buena voluntad a tomar decisiones valientes en la vía de la paz.”

Pese a su gran imagen positiva, los analistas creen que será difícil que Jorge Bergoglio arranque compromisos que reabran el diálogo. “El papa Francisco, como sus antecesores, dejó en claro la urgencia de que israelíes y palestinos reanuden las negociaciones para lograr una solución pacífica, consensuada y justa para todas las partes. Su viaje a la región puede acercar posiciones, pero difícilmente provocará milagros automáticos”, expresó a PERFIL Andrés Beltramo Alvarez, vaticanista argentino del diario La Stampa y autor del libro ¡Quiero lío! Francisco: un año de papado. Secretos del mito.

Francisco ejercitará un delicado equilibrio político entre palestinos e israelíes. Por un lado, visitará a refugiados, a los que escuchará hablar sobre la Nakba, el masivo éxodo tras la Guerra Arabe-Israelí de 1948. A su vez, colocará una ofrenda floral en homenaje al padre del movimiento sionista, el periodista austrohúngaro Teodoro Herzl. “La clase dirigente israelí hará todo lo posible para acercarse, fotografiarse con él y tratar de atender sus pedidos. Sin embargo, no hay papa que arregle el conflicto palestino-israelí. Fuera de dar un mensaje de paz que todo el mundo aprobará, nada operativo saldrá de eso”, confió Alberto Spektorowski, profesor de Ciencia Política de la Universidad de Tel Aviv y ex asesor del gobierno de su país en Camp David, en julio de 2000.

Históricamente, la posición de la Santa Sede en Medio Oriente fue apoyar la solución de los dos Estados, con garantías para la seguridad de Israel y para la soberanía palestina. A su vez, brega por un estatus especial para Jerusalén y los lugares santos. Se prevé que Francisco defienda esa línea, pero es incierto con qué fuerza podrá interpelar a los líderes políticos. “La duda pasa por saber si este papa popular puede gastar parte de su capital político en avergonzar a cada lado y empujarlos a hacer concesiones que les permitan reanudar el diálogo”, escribió en The Boston Globe el vaticanista John Allen Jr.

Francisco no sólo abordará ese conflicto, sino que también mencionará el drama de los refugiados sirios e iraquíes, con los que se reunirá hoy en Jordania. Además, enviará un fuerte mensaje a favor del ecumenismo y el diálogo interreligioso. Para eso, serán claves las presencias de los argentinos Abraham Skorka, rector del Seminario Rabínico Latinoamericano, y de Omar Abboud, ex secretario general del Centro Islámico de la República Argentina.

También rezará en público ante el Santo Sepulcro con Bartolomeo I, patriarca de Constantinopla, en el 50º aniversario de la cumbre de Paulo VI con Atenágoras I. Según el vocero del Vaticano, Federico Lombardi, “será un encuentro ecuménico de un simbolismo extraordinario”.

La visita de un papa pocas veces cambió radicalmente el mundo. Ahora, Francisco estará este fin de semana ante la oportunidad de convertir su gira por Medio Oriente en una de las páginas más memorables de su Pontificado.

 

ONU criticó por pedofilia

Las Naciones Unidas criticaron ayer por segunda vez en tres meses la forma en que el Vaticano maneja los casos de abusos sexuales a niños. El Comité de Naciones Unidas contra la Tortura afirmó en un documento de ocho páginas emitido en Ginebra que está “preocupado por informes” de que funcionarios católicos “se resisten al principio de la obligación de informar” las acusaciones de abusos.

La reputación de la Iglesia católica se vio seriamente afectada por revelaciones en todo el mundo acerca de abusos por parte de sacerdotes pedófilos, y por acusaciones de encubrimiento de esos crímenes.

Por otra parte, el Comité expresó “aprecio” hacia Francisco por su compromiso en favor de los derechos humanos.

La Santa Sede firmó la Convención de la ONU contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes en 2002. A principios de este mes, el embajador del Vaticano en Ginebra, el arzobispo Silvano Tomasi, informó que 848 sacerdotes fueron expulsados y 2.572 degradados entre 2004 y 2013.



Leandro Dario