INTERNACIONAL POR LOS ARRESTOS DE OPOSITORES

Gestiones de Brasil para que Macri recalcule por Venezuela

El presidente electo quiere suspender al país del Mercosur. Pero Brasilia prefiere una presión diplomática. Buscan evitar un choque.

Foto:AFP / AP

El gobierno de Brasil intentará persuadir a Mauricio Macri de que no pida la suspensión de Venezuela en la cumbre del Mercosur del 21 de diciembre. El presidente electo argentino dijo que solicitará la aplicación de la “cláusula democrática” prevista en el estatuto del bloque contra el país caribeño para castigarlo por los arrestos de dirigentes opositores. Pero Brasilia no ve con buenos ojos esa propuesta ya que cree que la presión a Caracas debe hacerse por vía diplomática y con cautela. El gobierno brasileño inició gestiones para que el macrismo revea su postura y consensúe una opción menos radical para evitar un choque en la cumbre.

Durante la campaña, Macri prometió que pedirá la suspensión de Venezuela porque considera que el gobierno de Nicolás Maduro “persigue a los opositores y no respeta la libertad de expresión”. Su iniciativa pone en un lugar incómodo al gobierno de Dilma Rousseff: la estabilidad venezolana es un asunto estratégico para Brasil, que comparte miles de kilómetros de frontera con Venezuela y cuyas exportaciones tienen a ese país como un destino clave.

Fuentes diplomáticas brasileñas explicaron a PERFIL que la administración de Rousseff “comparte la preocupación” por la situación venezolana. De hecho, el gobierno brasileño emitió ayer un comunicado en el que condenó el reciente asesinato del dirigente opositor Luis Manuel Díaz y le pidió a Maduro transparencia en las elecciones legislativas del 6 de diciembre. Brasil fue el país que más presión ejerció para que el gobierno venezolano celebrara los comicios este año. Sin embargo, en Brasilia creen que suspender a Venezuela del Mercosur sólo sería “echar más leña al fuego”.

“Estamos muy pendientes de la cuestión venezolana y trabajamos en ello, pero con mucha cautela; una ruptura en el Mercosur no ayudaría”, dijeron las fuentes. En Brasil apuestan a que, en las próximas semanas, haya algún “gesto” de apertura por parte del gobierno de Venezuela. Aunque admiten que todavía no están dadas las condiciones para la liberación de alguno de los líderes antichavistas presos, al menos esperan un normal desarrollo de las elecciones legislativas.

Reunión Macri-Rousseff. En paralelo, ya hay contactos con el macrismo para que modere su postura. Días atrás, en una reunión con hombres del Pro en la que se trataron varios asuntos, el embajador Everton Vieira Vargas les hizo saber la posición de Itamaraty sobre la cuestión venezolana. De ambas partes existe la intención de que Macri y Rousseff se reúnan pronto. Hasta ayer, parecía difícil que lo hicieran antes del 10 de diciembre, porque Rousseff tenía prevista una gira por Asia para la semana próxima. Pero el viaje fue suspendido, por lo que que sus agendas podrían coincidir.

En público, el macrismo insiste en que pedirá la aplicación de la cláusula democrática. Así lo remarcó esta semana el futuro jefe de Gabinete, Marcos Peña. En privado, los encargados de la política exterior del Pro dicen que “no hay que adelantarse, hay que esperar y ver qué pasa”. Reconocen que la buena sintonía con Brasil es una “prioridad” para Macri. Y subrayan que aún hay que transitar las legislativas en Venezuela, el encuentro entre Macri y Rousseff y el traspaso de mando presidencial en Argentina. Será un largo mes de tire y afloje diplomático.



Facundo F. Barrio