INTERNACIONAL IMPACTO COLATERAL DEL ‘LEAVE’


Inquietud en Malvinas: los isleños temen un aislamiento diplomático y comercial

El Brexit podría restar apoyos europeos a Londres en su disputa por la soberanía con la Argentina. La economía de las islas sufrirá por su dependencia del mercado de la UE.


Foto:cedoc

El cimbronazo del Brexit se sintió ayer a 12 mil kilómetros de distancia de Londres: en Malvinas hay inquietud ante la posibilidad de que la decisión del Reino Unido de abandonar la Unión Europea debilite diplomáticamente la postura británica en su disputa de soberanía con la Argentina y aísle comercialmente a los isleños. Observadores y políticos británicos coincidieron en los últimos días en que la votación a favor del leave no pasará desapercibida para los habitantes de las islas.
La administración isleña emitió ayer un comunicado en el que señaló que, aunque el proceso del Brexit “tomará un tiempo considerable y su resultado final no está claro”, las autoridades comenzarán a trabajar para “investigar las posibles implicancias directas e indirectas, en particular aquellas relacionadas con el comercio”. Ocurre que casi tres cuartas partes de las exportaciones de las islas se destinan a la UE. Esa dependencia se agrava por las barreras comerciales impuestas por los países de la Unasur y el Mercosur en solidaridad con el reclamo de soberanía argentino.
Tras la salida del Reino Unido del bloque europeo, en las islas dejarán de tener efecto los tratados comunitarios que rigen allí desde que Londres se adhirió a la UE en 1973, y que otorgan acceso al mercado único y a la libre circulación de personas dentro del espacio comunitario. “Seguiremos trabajando junto al gobierno del Reino Unido en torno al proceso de salida –agregó el comunicado del Falkland Islands Government (sic)–. Nos aseguraremos de que los intereses de los territorios de ultramar sean conocidos por el eventual equipo negociador y nuestro objetivo será retener los beneficios que tenemos actualmente, sobre todo en relación con el acceso al comercio”.
William Hague fue nada menos que ministro de Asuntos Exteriores del gobierno conservador de David Cameron entre 2010 y 2014. En una reciente columna para el diario The Daily Telegraph, Hague avirtió sobre los riesgos no sólo económicos que el Brexit supone para las pretensiones de los isleños. El Tratado de Lisboa de la UE, refrendado en 2009, reconoce a las islas como territorio británico. Sin embargo, toda la letra comunitaria acerca de la cuestión Malvinas podrá ser vista ahora bajo una nueva óptica. “Si el Reino Unido abandonara la UE, estaría en peligro la solidaridad garantizada de los 28 estados miembros de la UE en torno al reconocimiento de la soberanía británica sobre las islas –escribió el ex ministro británico–. Cada vez que un presidente argentino pone en marcha una iniciativa diplomática en contra de la libre determinación de los isleños, no encuentra ninguna recepción en las capitales europeas. Si el Reino Unido se retira de los tratados europeos, no faltará algún futuro presidente problemático que busque la oportunidad de ser más audaz”.

Riesgos. Hague no es el único que percibe los riesgos del Brexit para el status quo en las Malvinas. El comité de Política Exterior de la Cámara de los Comunes elaboró en abril pasado un informe acerca de los posibles impactos del Brexit, en el que se incluyó el punto de vista de Sukey Cameron, representante en Londres de la administración isleña. “Si el Reino Unido dejara de ser miembro de la UE, el apoyo de muchos países europeos sería mucho menos cierto, lo que podría animar a la Argentina a tener una postura mucho más agresiva”, alertó Cameron. Ayer, la canciller argentina Susana Malcorra optó por la prudencia y evitó dar definiciones tempranas sobre el impacto del proceso en la disputa bilateral (ver aparte). Con Brexit ya consumado, resta ver si el gobierno de Mauricio Macri ajustará o no su estrategia.



Facundo F. Barrio