INTERNACIONAL CÓMO SIGUE LA OFENSIVA MILITAR

Israel acepta la tregua, pero no dejará Gaza sin desarmar a Hamas

Netanyahu anunció un nuevo cese del fuego de 24 horas. Los riesgos de retirarse o dejar una tropa de ocupación.

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Pese a que el gobierno de Benjamin Netanyahu aceptó ayer extender la tregua por 24 horas, el horror y el drama de la guerra en Gaza resurgió en las últimas horas, cuando se divulgó que más de mil palestinos murieron debido al conflicto, mientras que cuarenta soldados israelíes también perdieron la vida. Los esfuerzos diplomáticos de la comunidad internacional se redoblaron cuando una decena de cancilleres de Occidente y el mundo árabe reclamaron ayer un cese al fuego más prolongado.

Sin embargo, Israel adelantó que expandirá la invasión terrestre “de forma significativa”. Hamas, por su parte, rechazó la extensión de la tregua, ya que no contempló el cese del bloqueo a Gaza, que asfixia desde 2006 a su economía. Ante las amenazas de uno y otro lado, el enfrentamiento armado que desgarra a la población civil promete recrudecer.

Israel tiene por delante tres opciones: continuar con la ofensiva hasta destruir gran parte de la infraestructura militar de Hamas y, luego, retirarse de la Franja, al igual que en 2009 durante la Operación Plomo Fundido; dejar sus tropas estacionadas por tiempo indeterminado en aquel territorio; o forzar la desmilitarización de los islamistas, con la colaboración de las Naciones Unidas. La primera alternativa fracasó en el pasado y llevó a rebrotes de episodios de violencia. La segunda, en tanto, es de difícil aplicación debido a la presión internacional que arreciaría si más civiles son asesinados.

En cambio, la opción más respaldada en Israel es el desarme en la Franja de Gaza. “La ofensiva finalizará cuando se acaben las salvas de los misiles y se restablezca lo acordado en 2012, pero esta vez probablemente se insista en cierta desmilitarizacion de Hamas. Israel formalmente no quiere derrocarlo”, expresó a PERFIL Arie Kacowicz, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Hebrea de Jerusalén.

Quien también respaldó esa teoría fue Michael Oren, el influyente ex embajador de Israel en los Estados Unidos. “La clave para finalizar la batalla actual entre Hamas e Israel y prevenir más enfrentamientos en el futuro es la desmilitarización. El Consejo de Seguridad de la ONU podría autorizar una misión de observadores internacionales que monitoreen el desarme”, escribió el diplomático en Los Angeles Times.

La iniciativa apunta a que Hamas deje los cohetes a cambio de obtener el reconocimiento de su actual status quo sobre la Franja, logrando el relajamiento del bloqueo y más asistencia de la comunidad internacional para su población.

La alternativa tiene, sin embargo, trabas en su implementación. ¿Será bajo la ocupación de las tropas israelíes o sólo con Cascos Azules? ¿Logrará erradicar la violencia en esa región? Jeffrey Goldberg, analista internacional de Bloomberg View, no cree en el éxito de esa política.

“Habrá seguramente un nuevo conflicto, a menos que Hamas sea desarmado o que el presidente Mahmoud Abbas, de la más moderada Autoridad Palestina, pueda de alguna manera retomar el poder en Gaza. Eso es altamente improbable, porque él está debilitado y porque Hamas no negociará voluntariamente dejar las armas que le permiten aterrorizar a los israelíes”, consideró el periodista norteamericano.

La tregua de ayer permitió que miles de palestinos salieran a las calles a comprar alimentos. Otros, volvieron a sus casas, totalmente destruidas por los bombardeos. La conmoción llegó con el hallazgo de una embarazada sin vida bajo las ruinas. Los médicos lograron salvar a su beba, erigida en símbolo de la tragedia humana en Gaza.



Leandro Dario