INTERNACIONAL ¿PACTO PMDB-PSDB?

La ‘fórmula ’92’: que Dilma renuncie como hizo Collor aquel año

Presionado por el proceso de impeachment, el presidente dejó su cargo. En ese caso, su vice lo sucedió con el apoyo del PSDB y el PMDB.

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Foto:Cedoc

Mientras avanzan los procesos para destituir a Dilma Rousseff veteranos de la política arman el regreso de la “fórmula de 1992” como medio de garantizar la estabilidad política. En este “revival”, el opositor PSDB y el oficialista PMDB se juntarían en una coalición de apoyo a la asunción y al gobierno del vice, Michel Temer, uno de los principales líderes peemedebistas.

En los últimos días, esta salida perdió fuerza. Pero puede volver, gracias al terreno aún movedizo generado por la crisis, según el senador José Agripino Maia, presidente del Partido Demócrata, de oposición. “Es lo que Temer y el PMDB quieren. Pero éste es un juego de muchas fases y depende del impeachment o de la renuncia de Dilma”, afirmó.

Collor. En 1992, presionado por el proceso de impeachment, Fernando Collor de Mello renunció a la presidencia. Su vice, Itamar Franco, lo sucedió con el apoyo negociado entre el PSDB y el PMDB. Temer ya ha adelantado su disposición para la solución del ’92. “Hace falta que alguien tenga la capacidad de reunir a todos”, declaró, en obvia alusión a sí mismo.

Las conversaciones entre los partidos ya han empezado. El principal obstáculo a la “fórmula ’92” está en las divisiones internas del PMDB y del PSDB sobre la continuidad o no de Dilma Rousseff. En el primero se enfrentan los presidentes de la Cámara y el Senado, Eduardo Cunha y Renan Calheiros.

Entre los “tucanos” tampoco hay consenso. El ex presidente Fernando Henrique Cardoso, dirigente supremo del PSDB, se opone al impeachment de Dilma, pero ve su renuncia como solución posible y menos traumática. El senador Aécio Neves, candidato derrotado por Rousseff en 2014, es un feroz defensor del impeachment. Geraldo Alckmin, gobernador de San Pablo, se opone. Los dos quieren ser el candidato del partido en las elecciones de 2018.

Entre ellos están los tucanos que piensan más allá de sus intereses personales: el gobierno Temer, apoyado por el PSDB y el PMDB y listo para aplicar un “ajuste salvaje”, sería una vidriera perfecta para un Luiz Inácio Lula da Silva como líder de la oposición. Y Lula también está en el juego de 2018.



Denise Chrispim Marin