INTERNACIONAL MAS DE 200 CHICAS RAPTADAS

La letalidad de Boko Haram hace temer el peor final en Nigeria

La guerrilla mató a 3 mil personas desde 2009. Ataca incluso a civiles y musulmanes. Lanzan un operativo internacional contrarreloj para liberar a las rehenes.

Foto:Cedoc Perfil

El prontuario letal de la guerrilla islamista Boko Haram hace temer el peor final para las más de 200 estudiantes secundarias secuestradas el 14 de abril en Nigeria. Mientras equipos de expertos en contraterrorismo de los Estados Unidos y Europa seguían arribando ayer al país africano para asesorar al gobierno en la búsqueda de las adolescentes, en los medios nigerianos se especulaba con la posibilidad de que la banda yihadista se dispusiera a rematar a las rehenes.

Se estima que las víctimas mortales de Boko Haram –cuya traducción literal es “La educación occidental es un pecado”– ascienden a 10 mil desde su fundación, en 2002. Esa cifra incluye tanto los muertos reivindicados por el grupo terrorista como los yihadistas que cayeron en combate contra las fuerzas de seguridad. Desde 2009, cuando comenzó un proceso de radicalización de la banda, los muertos fueron 1.500 según Human Rights Watch y más de 3 mil según el Ejército nigeriano.

En sus orígenes, la guerrilla islamista surgió en el ámbito universitario como expresión de rechazo a las desigualdades sociales y económicas entre el sur cristiano y el norte musulmán y miserable de Nigeria. Su fundador, Mohamed Yusuf, pregonaba la instauración de un Estado islámico y criticaba a los musulmanes que “colaboraban” con el gobierno ilegítimo y producto de la colonia británica. La banda cosechaba apoyos entre estudiantes pobres y desempleados del norte.
Desde la muerte de Yusuf, en 2009, a manos de las fuerzas de seguridad, Boko Haram se politizó y fijó la caída del gobierno nigeriano como su principal objetivo. El proceso se vio acompañado por una radicalización de sus acciones y métodos: la guerrilla comenzó a atacar escuelas, a asesinar civiles y a dirigir sus ataques ya no sólo contra la población cristiana sino también contra los musulmanes que no responden a sus exigencias.
En ese devenir, el grupo nigeriano se convirtió en la organización terrorista más letal de Africa y en una de las más peligrosas del mundo. Según el Pentágono, Boko Haram amplió su infraestructura paramilitar con el dinero obtenido gracias a sus contactos no orgánicos con redes terroristas más amplias, como Al Qaeda.

Sin embargo, según una reciente investigación de The New York Times, la virulencia de Boko Haram contra la población civil incomoda incluso a la organización fundada por Osama bin Laden, que insiste en evitar acciones de ese tipo para no espantar a eventuales seguidores. La banda nigeriana tiene escasos antecedentes de liberación de rehenes: Abubakar Shekau, el líder actual de la banda, afirma que disfruta de “matar a quien Dios ordene tanto como de matar pollos y carneros”.

Los voceros de Boko Haram han amenazado con tomar represalias contra las víctimas si detectan presencia militar en la selva de Sambisa, donde se presume que tienen a las jóvenes. En la noche del viernes, los insurgentes volaron un puente que comunica las provincias de Adamawa y Borno para impedir el paso de vehículos militares a su principal zona de influencia.

“Es lamentable que el gobierno haya descuidado el combate a la insurgencia y haya hecho prevalecer sus cálculos políticos por encima de la vida de los nigerianos –publicó ayer en un editorial el diario nigeriano Vanguard–.

Necesitamos de la cooperación internacional antes de que sea demasiado tarde para las niñas”. Expertos en contraterrorismo de los Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña llegaron en los últimos dos días a Nigeria. La carrera es contrarreloj



Facundo F. Barrio