INTERNACIONAL CRUCIALES EN EL REPARTO TERRITORIAL DE PODER

La otra gran batalla en las urnas: las elecciones de 27 gobernadores

El PT y aliados lideran en Río y Minas Gerais, pero la oposición arrasa en San Pablo. El rol del PMDB, el partido que “siempre gana”.

Aunque todas las miradas sobre los comicios en Brasil se concentran en la disputa presidencial, mañana tendrá lugar otra batalla electoral con menos atención mediática pero casi tanta importancia para los brasileños como la votación a presidente: el país elegirá a los gobernadores de los 26 estados y el distrito federal, cuyos mandatos durarán hasta 2018.

En una nación con la extensión territorial y la pluraridad de alianzas regionales como Brasil, las elecciones a gobernador resultan cruciales en el equilibrio de poder a nivel federal. Las gobernaciones de estados con las dimensiones de San Pablo o Río de Janeiro implican el manejo de recursos económicos envidiables incluso para jefes de Estado de países pequeños o medianos.

En los últimos años, la competencia por la presidencia ha sido patrimonio exclusivo del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) –del ex presidente Fernando Henrique Cardoso– y, a lo sumo, de alguna “tercera vía” ocasional como la de Marina Silva en estos comicios. Al nivel de los estados, en cambio, el concierto de partidos que pelean por las gobernaciones es mucho más amplio.
Allí aparece, por ejemplo, el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), aliado al PT en algunas regiones del país y rival en otras. En Brasil suele decirse que el PMDB es el único partido que siempre gana: tradicionalmente, no presenta candidato presidencial propio, pero su extenso alcance territorial lo convierte en la fuerza mayoritaria en el Congreso, en el punto de equilibrio del sistema político y en un interlocutor ineludible para quien llegue al poder.

Las encuestas sobre intención de voto para gobernador en los estados clave brasileños indican que habrá resultados para todos los gustos, y que muchos comicios estaduales también se definirán en segunda vuelta. En San Pablo, el estado más hostil al PT, el actual gobernador, Geraldo Alckmin (PSDB), ganaría en el primer turno con el 50% de los votos, según Datafolha.

En Río de Janeiro, el gobernador Luiz Fernando Pezão (PMDB) –aliado al PT– aventaja a Anthony Garotinho (Partido de la República, del ex vicepresidente José Alencar) por casi diez puntos. En Minas Gerais, el favorito es el ex ministro de Industria de Rousseff, Fernando Pimentel (PT). Ceará es uno de los casos en los que el PMDB y el PT van enfrentados y luchan por el primer lugar.

También hay empate técnico en Rio Grande do Sul, entre Tarso Genro (PT) y Ana Amélia Lemos (del Partido Progresista, frecuente aliado del PSDB). Pernambuco –cuna de Lula da Silva– no refleja la tendencia general del norte brasileño, donde el PT es favorito: allí lidera las encuestas Paulo Câmara (del Partido Socialista Brasileño). En Brasilia, de la mano del polémico ex gobernador José Roberto Arruda, el PR también derrotaría al PT.



Facundo F. Barrio