INTERNACIONAL CONSEJOS DEL ‘GURU’ JOÃO SANTANA

La seguridad en el Mundial, una gran obsesión de campaña

Foto:Cedoc

La organización del Mundial puede ser vista como una gigantesca operación de marketing político, y Dilma Rousseff cuenta para ella con el gurú de campaña más codiciado de Latinoamérica: João Santana. Esta versión brasileña de Jaime Duran Barba tendrá la misión de convertir todo lo relativo a la Copa del Mundo –incluso la militarización de las favelas de Río de Janeiro que se concretó ayer– en una fuente de votos para Rousseff en las elecciones presidenciales de 2015.
 

Santana comparte con Luiz Inácio Lula da Silva el comando de la campaña del Partido de los Trabajadores (PT) para la reelección de la actual mandataria. Aunque es un hombre ligado al PT, no hace diferencias ideológicas a la hora de trabajar: fue, por ejemplo, quien le vendió el eslogan “Menem lo hizo” al ex presidente argentino en 1999.

En su currículum figuran asesorías a líderes latinoamericanos como Hugo Chávez, Lula da Silva, Ollanta Humala y la propia Rousseff en los comicios de 2010. Actualmente, mientras presta sus servicios a la jefa de Estado brasileña, trabaja al mismo tiempo para el venezolano Nicolás Maduro y para el gobierno de Panamá, enfrentado abiertamente con Caracas.

“La imagen de Rousseff construida por Santana tiene dos pilares: ética y competencia gerencial –escribió en una reciente columna en Estado de São Paulo Carlos Di Franco, director del Departamento de Comunicación del Instituto Internacional de Ciencias Sociales de Brasil. Apoyado en su fina sensibilidad marketinera, Santana captó las demandas de la sociedad: los brasileños querían un país mejor administrado. Así que les vendió la imagen de Dilma como una administradora competente y exigente, al contrario de lo que fue Lula”.

Ese será el leitmotiv de la estrategia del PT para presentar la organización del Mundial a los brasileños y al mundo: eficiencia, eficacia y dominio de la situación. Algunos asesores publicitarios de Rousseff –como el ex ministro Franklin Martins, rival interno de Santana– creen que debe concentrar sus acciones en las bases populares del Partido, al estilo Lula. Santana, en cambio, parece estar obsesionado con los votos de la clase media. El control militar sobre las favelas en la previa a la Copa del Mundo puede leerse en esa clave.



Facundo F. Barrio