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Las causas del temblor: ¿“triple burbuja” o muestra de fuerza?

Analistas financieros advierten que la especulación inmobiliaria, crediticia y bursátil llevó a China a una situación de alto riesgo. Pero otros creen que la depreciación es un mensaje a Occidente.

Foto:Cedoc Perfil
¿Qué hay detrás de la devaluación del yuan y las turbulencias financieras en torno a China? Esta ha sido la pregunta del millón en los últimos días, y no es para menos: la economía china representa más del 15% del PBI mundial. Sin embargo, las opiniones sobre lo que está ocurriendo en el gigante asiático son diversas y antagónicas: van desde los que creen que China está ante una crisis potencialmente peor que la debacle estadounidense de 2008 hasta los que piensan que la depreciación de su moneda es una demostración de fuerza a Occidente.
Entre los pesimistas se encuentra Credit Suisse, uno de los bancos de inversión más grandes del mundo, que días atrás publicó un crítico informe sobre la economía china del que se hicieron eco los principales medios financieros internacionales. Allí se advierte que China padece una “triple burbuja” –la mayor burbuja de inversión, la segunda inmobiliaria y la tercera de créditos “más grandes de todos los tiempos”– que hoy representa “el mayor riesgo para la economía global”. El estudio alerta sobre una combinación de variables que están afectando a China: deflación por exceso de inversión, hundimiento del precio de las viviendas, ralentización del crecimiento de los depósitos bancarios, saturación del mercado laboral y enfriamiento del crecimiento.
Optimistas y pesimistas coinciden en que el gigante asiático pasó de crecer en base a exportaciones a hacerlo a partir del consumo interno. Lo que cambia es el diagnóstico. En opinión de Ariel Slipak, economista e investigador del Conicet dedicado a la economía china, “hablar de una triple burbuja es exagerado y es hacer un análisis occidental sobre una economía que, pese a su liberalización, sigue manejada férreamente por un sistema de planificación estatal y partido único”.
Slipak reconoce que el enriquecimiento de capas medias y altas de la población china, cuyos hábitos de consumo e inversión se occidentalizaron, provocó un movimiento de inversiones especulativas en la Bolsa que ahora ha quedado en evidencia. Sin embargo, el especialista advierte que “en su último Plan Quinquenal, el gobierno chino fijó explícitamente que pretende crecer a tasas menores, y en base a un modelo que no dependa de la demanda estadounidense”. Sobre la devaluación, Slipak afirma que responde más a intereses geoestratégicos –que el yuan sea aceptado en la canasta de monedas de los Derechos Especiales de Giro– que a una debilidad preocupante de la economía china: “Es un modo de mostrar a Occidente lo que ocurre cuando no se cumple con sus exigencias”, dijo a PERFIL.

Facundo F. Barrio