INTERNACIONAL EMIGRARON A LA UE

Los 100 mil niños sin rostro que son víctimas de la misma tragedia

Se trata de un tercio del total de migrantes que llegaron este año al continente. Aunque no hay datos oficiales sobre cuántos murieron, todos son víctimas de la guerra civil en Siria. 

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Aylan es la imagen, el símbolo de la tragedia humanitaria que las autoridades se rehúsan a ver. Pero no es el único menor de edad que dejó su hogar y está en peligro. Según cifras de Unicef, alrededor de 100 mil chicos cruzaron en 2015 el Mediterráneo para llegar a Europa. Se trata de un tercio del total de migrantes que llegaron este año al continente. Aunque no hay datos oficiales sobre cuántos de ellos murieron, todos son víctimas de la guerra civil en Siria, de la inestabilidad de Medio Oriente y el norte de Africa. Todos son pequeños Aylanes, testimonios en primera persona de la indiferencia de las autoridades de la Unión Europea (UE).

Según Unicef, 14 millones de niños sufren los efectos del cada vez más intenso conflicto en Siria e Irak. De ellos, 5,6 millones están bajo la línea de la pobreza en Siria. Dos millones viven como refugiados en El Líbano, Jordania, Irak, Turquía, Egipto y otros países del norte de Africa.

Anthony Lake, director ejecutivo de Unicef, sostuvo que en los primeros seis meses del año más de 106 mil niños solicitaron asilo en Europa. “Las desgarradoras imágenes en las que aparecen cuerpos de niños varados en las orillas de Europa… asfixiados en la parte trasera de camiones que atraviesan fronteras… en brazos de progenitores desesperados que tratan de pasarlos por encima de cercas con alambres de púas. A medida que se profundice la crisis de los inmigrantes y refugiados en Europa, éstas no serán las últimas imágenes conmovedoras”, afirmó el responsable de la ONG. “Pero no es suficiente que el mundo se conmueva con estas imágenes. La conmoción debe estar acompañada por la acción. Porque estos niños no eligieron vivir esta terrible situación que está fuera de su control. Necesitan protección. Tienen derecho a la protección”, agregó.

Las autoridades aún no decidieron cómo proteger a los niños. Kinan, un sirio de 13 años que llegó a Budapest, propuso una solución: “Detengan la guerra y nosotros no vendremos más a Europa”. Más simple, imposible.



Leandro Dario