INTERNACIONAL ANTE EL EUROESCEPTICISMO

Los expertos advierten: si la UE no cambia, puede desaparecer

Tres analistas del Viejo Continente evalúan el avance de los movimientos de izquierda y derecha que critican la integración.

Foto:AFP

Los movimientos euroescépticos dieron el domingo pasado el gran batacazo en las elecciones parlamentarias de la Unión Europea, con alrededor del 20% de los votos. Posicionados en la extrema derecha y la izquierda más radical, buscan minar la integración desde las 140 bancas que tendrán en Estrasburgo. Para los cientistas sociales Gianfranco Pasquino, Sami Nair y Alain Touraine, tres de las mentes más brillantes del Viejo Continente, el resultado de los comicios refleja el descontento de la ciudadanía con el modelo económico y político impartido por Bruselas y demuestra que hace falta una revolución institucional que recomponga el tejido social y transforme a la UE en un vehículo hacia el bienestar y el desarrollo.

A la hora de analizar por qué los euroescépticos lograron buenos resultados en gran parte de los 28 países, es necesario entender la crisis económica que vive la región. “No solo ganó la extrema derecha, como el Frente Nacional en Francia, sino también los partidos populistas y antieuropeos, como el Movimiento Cinco Estrellas en Italia, Podemos en España y Syriza en Grecia. Son votos en contra de la política en general, de los gobiernos nacionales, de la UE y, algunas veces, de la democracia”, confió a PERFIL el italiano Pasquino, profesor de la Maestría de Relaciones Internacionales Europa-América latina de la Universidad de Bolonia.

Nair, franco-argelino, ex europarlamentario y asesor del ex primer ministro Lionel Jospin, cree que la extrema derecha “creció por culpa de los conservadores y de los socialistas, que tienen la misma política europea: recetas ultraliberales en detrimento de los pueblos, víctimas de la crisis del capitalismo liberal. Estos dos bandos perdieron el contacto con el pueblo”, explicó el doctorado en Filosofía Política de La Sorbona.

Para Touraine, ex director de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales, el auge de los extremismos refleja la descomposición del Estado de Bienestar: “estamos frente a la desaparición, la decadencia y el debilitamiento de lo que se había construido durante la sociedad industrial. Asistimos al fin de la socialdemocracia, como vivimos la caída del comunismo en 1991. Es una crisis sociocultural”.

Sin embargo, ninguno de los tres académicos cree que estos grupos puedan llegar al poder. “Tienen mucha protesta, pero ninguna propuesta, salvo dejar el euro y la UE. Eso sería un desastre para sus países”, agregó Pasquino. “No pueden alzarse con el poder, pero pueden coaccionar a cualquier gobierno por su peso electoral”, expresó Nair.

Bruselas debe dar un golpe de timón. “Tiene que haber cambios de política económica y social. Y cambios institucionales: más poder al Parlamento europeo, mejor conexión con los parlamentos nacionales, selección de un presidente de la Comisión Europea de prestigio y de capacidad política”, concluyó Pasquino.

Europa vive días difíciles: la extrema derecha y la izquierda cautivan a los descontentos. Para salir de ese callejón, estas son las recetas de tres de los científicos sociales más laureados del continente.


Redacción de Perfil.com


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