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Los seguidores de Hillary vivieron el debate como una victoria

Desarrollado en Nueva York, fue seguido con atención -y pasión- en bares, hogares y otros lugares de encuentro.

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Hillary Clinton
Hillary Clinton Foto:Cedoc

En pocos lugares de Estados Unidos el voto presidencial está tan definido como en San Francisco, California. Liberal y diversa, la ciudad está en las antípodas del disruptivo fenómeno Donald Trump. Como ocurrió en todo el país, ayer el primer debate que se desarrolló en Nueva York fue seguido con atención -y pasión- en bares, hogares y otros lugares de encuentro.

En el hotel Holiday Inn, ubicado en el centro de la ciudad, se dieron cita los voluntarios de la campaña demócrata. Allí no hubo dudas. Hillary Clinton fue la gran ganadora del primer round. En los principales diarios también hubo cierto consenso sobre un encuentro que dejó a la ex Secretaria de Estado mejor parada.

El Washington Post habló de un encuentro donde Trump estuvo a la defensiva. “Trump vaciló ante los embates de Clinton, pero la carrera no está definida”, tituló Los Angeles Times. El comentarista del New York Times Roger Cohen habló de una victoria de Clinton. Incluso el candidato republicano advirtió que será más agresivo en los dos debates que restan durante su habitual charla matutina con el canal conservador Fox News. A su modo, admitía así que no estaba conforme con su desempeño.

Sin embargo, Trump mostró ayer que puede enfrentar un debate cara a cara con una política mucho más experimentada sin caer en el ridículo. Muchos esperaban que Trump quedara muy mal parado y no fue el caso. Tampoco hubo exabruptos o metidas de pata que puedan ser definitorias.

“Creo que ella estuvo muy bien. No cometió ningún error y sus respuestas fueron muy buenas. Él, por el contrario, dejó en evidencia que tiene muy poca información”, evaluó ante la consulta de PERFIL Paul Melbostad, miembro del Harvey Milk Club, una prominente asociación por los derechos LGBT de San Francisco.

Priya Alexander, hija de inmigrantes de 36 años y activista del Partido Demócrata, valoró el contenido de género del discurso de la ex Primera Dama: “Como mujer creo que fue importante cuando dejó en evidencia las posiciones sexistas de Trump, mostró que no se puede ir hacia adelante ofendiendo a todos”.

Entre los más de doscientos activistas que se congregaron ayer en el bar del hotel, rodeados de carteles de campaña, las chicanas de Clinton sobre “la realidad paralela” en al que parece vivir Trump estuvieron entre las intervenciones más festejadas. También se celebró cuando la ex Secretaria de Estado mostró su preparación y buscó dejar en evidencia la falta de preparación de su contrincante.

El centro del debate fueron las acusaciones cruzadas. Clinton exigió que Trump muestre su declaración de impuestos y afirmó que “algo escondía”. El ex conductor del reality show El Aprendiz, por su parte, insistió en el escándalo que desató el uso de un servidor privado para sus mails cuando Clinton ejercía la secretaría de Estado. Ella lo atacó por escándalos en sus negocios y una denuncia por no alquilar departamentos a ciudadanos negros en el inicio de su carrera. Trump vinculó a Clinton con los principales problemas del país y destacó su éxito en los negocios como una carta clave para “hacer a América grande otra vez”.

También hubo golpes cruzados en un tema sensible, la relación entre la policía y las comunidades afro-americanas. La candidata demócrata buscó dejar en evidencia el sesgo de Trump en favor de los blancos, que suman la mayoría de sus apoyos según todas las encuestas. Fuera de la mesa quedó el tema de la inmigración, otro de los puntos más espinosos de la campaña. En San Francisco, una ciudad con 40% de inmigrantes, el tema es central. “Trump es muy peligroso para los latinos, pero el problema es que los que tienen ciudadanía no se anotan para votar”, lamentó el guatemalteco José Gutiérrez ante la consulta de PERFIL.

El primer cara a cara entre los aspirantes a la presidencia norteamericana se desarrolló ayer en la Universidad de Hofstra, Nueva York, y tuvo al conductor de NBC Lester Holt como moderador. El próximo 4 de octubre se desarrollará el debate de vicepresidentes y dos días después Trump y Clinton volverán a enfrentarse en la Universidad de Washington, St Louis, Missouri. El último de los encuentros será en Las Vegas, algo apropiado para el último round de un enfrentamiento que se ha vivido como una épica pelea de box en todo el país.

De la redacción de PERFIL, desde EE.UU.