INTERNACIONAL POLÍTICA Y CORRUPCIÓN

Lula, complicado por la delación premiada de Marcelo Odebrecht

Los principales medios brasileños recibieron filtraciones del acuerdo del empresario, que implican en ilícitos al ex presidente.

Serio. Las acusaciones amenazan su probable candidatura.
Serio. Las acusaciones amenazan su probable candidatura. Foto:FOTOS PUBLICAS
Gracias a una catarata de “filtraciones selectivas”, la prensa brasileña publicó ayer detalles de la “delación premiada” del empresario Marcelo Odebrecht que comprometen al ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva con millonarios sobornos y otros actos de corrupción.

Detalles. Todo comenzó el jueves por la noche con el noticiero Jornal Nacional de la cadena Globo, que divulgó un tramo del acuerdo alcanzado por Odebrecht con los investigadores, en el que asegura que una de sus controladas, la empresa Braskem, dio 14 millones de dólares en sobornos a funcionarios del primer gobierno de Lula, en 2006, para evitar sanciones. 

Ayer, Estado de Sao Paulo retomó el caso y sostuvo que, según el empresario “arrepentido”, el dinero aportado por Braskem sirvió para financiar la campaña de Dilma Rousseff, sucesora de Lula, en 2010. 

Por su parte, Folha de Sao Paulo publicó otros detalles de la delación de Odebrecht, quien sostuvo que el “Departamento de Coimas”, que la compañía había creado para el pago de sobornos a través de cuentas offshore (que fue utilizado para hacer pagos en Argentina, como PERFIL reveló ayer), sirvió para apoyar la proyección internacional de Lula tras su salida del gobierno, en 2010. 

Por ejemplo, el dinero salido de una de esas cuentas financió la campaña presidencial del salvadoreño Mauricio Funes, en 2009, antiguo aliado de Lula y casado con una brasileña militante del PT, siempre de acuerdo a la delación.

Según Folha, esa cuenta estaba dedicada también a ayudar a mantener la influencia de Lula en el país y fue utilizada, por ejemplo, para comprar un terreno en San Pablo, donde se iría a levantar la sede de la fundación que lleva el nombre del ex presidente, lo que finalmente no sucedió.

Rechazo. Ayer, el Instituto Lula reafirmó que nunca comenta “delaciones a cambio de beneficios judiciales, más aun si son especulaciones sobre supuestas delaciones”. 

“Repudiamos la atribución de intenciones o interpretaciones referentes al ex presidente Lula hechas de forma liviana por la filtración ilegal de versiones de supuestas delaciones que están bajo secreto de sumario”, afirmó el Instituto.
Las denuncias amenazan una eventual candidatura de Lula, que lidera las encuestas, para las próximas elecciones.

Ayer, en una entrevista con PERFIL, la ex mandataria Dilma Rousseff aseguró que “lo que diga un delator no prueba nada”, y denunció que las filtraciones selectivas de acusaciones son utilizadas como “un arma política e ideológica” contra Lula da Silva.


Agencias