INTERNACIONAL FRANCIA

Macron ya se prueba el traje de presidente

El joven candidato centrista llega como gran favorito al ballottage de hoy. Le Pen quedó muy rezagada en los sondeos. Terrorismo, problemas económicos, Unión Europea e inmigración serán los mayores desafíos del sucesor de Hollande.

Triunfal. El líder de la plataforma En Marche!, durante un acto en la recta final de la campaña. Emmanuel Macron amplió su ventaja sobre Marine Le Pen (izq.) luego del último debate presidencial en televisión.
Triunfal. El líder de la plataforma En Marche!, durante un acto en la recta final de la campaña. Emmanuel Macron amplió su ventaja sobre Marine Le Pen (izq.) luego del último debate presidencial en televisión. Foto:afp/ap

Con el joven candidato centrista Emmanuel Macron como gran favorito, los franceses irán hoy a las urnas para elegir al sucesor de François Hollande, en un ballottage presidencial que no promete grandes sorpresas. Todas las encuestas pronostican un triunfo del líder de la plataforma En Marche! sobre su rival, la ultraderechista Marine Le Pen, por veinte puntos porcentuales o más. Con el 85% del electorado ya convencido de su voto, la tendencia parece irreversible. El sorprendente Macron se encamina al Palacio del Elíseo y ya piensa en los múltiples desafíos del día después.

Los sondeos indican que Le Pen resultó perjudicada por el último debate televisivo del pasado miércoles, en el que se mostró excesivamente agresiva. Esa ha sido la estrategia de la líder xenófoba durante el último tramo de la campaña: plantear la competencia con Macron, e incluso con su base social de apoyo, en términos de “ellos o nosotros” y de “oligarquía o pueblo”. En cuanto a intención de voto, Le Pen no sacó rédito: Macron no sólo amplió su ventaja en los últimos días, sino que además disminuyeron los votantes del izquierdista Jean-Luc Mélenchon en primera vuelta, que ahora están dispuestos a dar su respaldo en las urnas a la jefa del Front National.

Sin embargo, Le Pen puede estar satisfecha de haber colocado a la extrema derecha francesa en el ballottage presidencial por segunda vez en la historia del país. El partido fundado por su padre, Jean-Marie Le Pen, ha vuelto al centro de la escena política; habrá que ver qué tanto será capaz de condicionar al probable sucesor de Hollande. La gravitación de Le Pen incluso podría aumentar si obtuviera un buen resultado en los comicios parlamentarios de mediados de junio.

Liberal, tecnócrata, ex banquero y ex ministro de Economía de Hollande, Macron (39 años) insiste en que no es “ni de izquierda ni de derecha” y promete una “tercera vía” para Francia. Ese centrismo radical, toda una tradición política en Francia, ha sido el elemento organizador de su candidatura, que comenzó como la ilusión de un dirigente ambicioso pero sin estructura ni partido, y terminó como la única opción a mano para frenar el ascenso de Le Pen. Observadores y analistas ven la casi segura victoria de Macron como el producto de las circunstancias políticas más que de las virtudes propias del candidato. Cuando llegue al Elíseo, el joven político deberá demostrar desde el primer día que está a la altura de los desafíos que enfrenta el país galo en un momento histórico de enorme incertidumbre.

◆ Amenaza terrorista. Desde principios de 2015, Francia sufrió una serie de atentados terroristas de diversos calibres en su propio territorio que ya dejaron un saldo de 238 muertos y pusieron al país en estado de emergencia permanente. Las autoridades salientes estiman que unas 2.300 personas en Francia tienen o tuvieron vínculos con células yihadistas. Macron se ha pronunciado a favor de una solución policial que implicaría engrosar las filas de las fuerzas de seguridad y aceitar los procedimientos de detención y encarcelamiento, aunque dice estar en contra de prolongar en el tiempo el actual estado de excepción.

◆ Problemas económicos. En 2016, el PBI francés creció sólo 1,1%, contra el 1,7% de la media europea. Aunque las previsiones para este año son más alentadoras, quien suceda a Hollande deberá hacer frente a una tasa de desempleo cercana al 10%, que se eleva al 24% en sectores juveniles. La pugna con los sindicatos por los intentos oficiales para flexibilizar el mercado laboral ha sido uno de los mayores dolores de cabeza para Hollande a lo largo de su gestión. Macron asumirá con una deuda del 96% del PBI y un déficit público que, por primera vez en una década, podría fijarse por debajo del tope establecido por la Unión Europea (UE). Para eso, prometió eliminar 120 mil empleos estatales.

◆ Tensiones en Europa. La relación con la UE dividió aguas como ningún otro tema en la campaña. Mientras que Le Pen propuso abandonar el euro y celebrar un referéndum sobre la permanencia de Francia en la UE, Macron defiende una política de “más Europa” en todos los frentes. Tras el Brexit, el pulso político en Francia y Alemania será decisivo para el futuro del bloque europeo.

◆ Inmigración. A diferencia de Le Pen, que sugirió limitar el derecho de asilo, Macron propone continuar con la actual política frente a la llegada masiva de inmigrantes sin papeles. Para Francia, la integración y asimilación plenas de los extranjeros es un desafío irresuelto desde hace años.