INTERNACIONAL DERIVA AUTORITARIA

Maduro pide a la Asamblea una ley para encarcelar a manifestantes

En su primera aparición ante la polémica Constituyente, propuso hasta 25 años de prisión para quien “salga a la calle a expresar odio”. Busca evitar escraches a funcionarios.

Duro. El presidente venezolano ofreció a última hora de anteayer su primer discurso ante la Asamblea Constituyente, mientras siguen los choques entre antichavistas y la policía.
Duro. El presidente venezolano ofreció a última hora de anteayer su primer discurso ante la Asamblea Constituyente, mientras siguen los choques entre antichavistas y la policía. Foto:Cedoc Perfil
Caracas
En su primera aparición ante la Asamblea Nacional Constituyente que él mismo decretó, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, presentó un proyecto de ley para penar con hasta 25 años de cárcel a quienes participen en manifestaciones o escraches callejeros contra funcionarios de su gobierno. “Aquel que salga a las calles a expresar intolerancia y odio será capturado y será juzgado y castigado con severas penas de 15, 20 y 25 años de cárcel. Así lo propongo aquí en esta ley”, anunció Maduro, antes de entregar su proyecto a la Asamblea durante una sesión especial.
El mandatario insistió en que ésas serían las penas para aquellos que “que expresen odio, intolerancia y violencia por razones culturales, políticas e ideológicas”. La propuesta, según Maduro, es para el “reencuentro” de todos los venezolanos.

Este proyecto de ley, que ahora deberá ser debatido por la Asamblea, ya había sido anunciado días atrás por Maduro, quien el pasado domingo había solicitado a la presidenta de la Constituyente, la ex canciller Delcy Rodríguez, castigar “severamente los delitos de odio” con una “ley constitucional contra la intolerancia y el fascismo”.
“La gente que agreda por su locura de odio en territorio nacional debe ser capturada, enjuiciada y castigada de manera inmediata”, había dicho Maduro, pocas horas después de que se difundiera un episodio callejero en el que un grupo de manifestantes increpó a la rectora del Consejo Nacional Electoral, Socorro Hernández, en un supermercado. Maduro también advirtió al presidente del Parlamento, el opositor Julio Borges, sobre la propuesta de la ley, y le pidió que abandone lo que él considera como “llamados a la violencia” por parte de la oposición.

Preocupado. Maduro pareció haber acusado recibo de las presiones externas contra lo que muchos gobiernos de la región consideran una ruptura del orden democrático en Venezuela, y especialmente de la reciente cumbre de cancilleres latinoamericanos en Perú, en la que éstos establecieron una hoja de ruta para aislar progresivamente al gobierno venezolano. “Allí hablaron de bloqueo, que a Venezuela no se le preste ni un dólar”, se quejó Maduro, y comparó la actual situación de su país con el bloqueo internacional a Cuba luego de la Revolución de 1959.
Frente a esa situación de creciente soledad diplomática, Maduro, propuso ante la Constituyente que se celebre una reunión de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe que discuta como punto único “la restitución de las normas del respeto internacional” y “el diálogo sobre la verdad de Venezuela”.

“No veo la razón para que se nieguen –desafió–. Se la pasan hablando de Venezuela. ¿Quieren hablar de Venezuela? Hablen conmigo, pues. Si nos tenemos que quedar dos días encerrados hablando de tú a tú, hablaremos y buscaremos recomponer las relaciones de América Latina y el Caribe. Hagamos una agenda común, con los temas que unen a la región”.
Maduro también se ocupó de nombrar uno por uno a los presidentes de la región que han sido más críticos con la deriva autoritaria de su gobierno: Juan Manuel Santos (Colombia), Enrique Peña Nieto (México), Pedro Pablo Kuczynski (Perú), Mauricio Macri (Argentina). “Restituyamos el respeto y la fraternidad entre los modelos políticos y económicos”, agregó.
Con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue algo más crítico, aunque ordenó al canciller Jorge Arreaza que gestionara una conversación telefónica con él e insistió en la idea de mantener relaciones armónicas a pesar de las diferencias políticas con la Casa Blanca. Al cierre de esta edición, ningún mandatario había accedido ayer a su propuesta.

Afirman que detuvieron a un argentino

Un chef argentino de 32 años fue detenido el domingo en Valencia, la capital del estado venezolano de Carabobo, donde reside desde hace años, según denunció ayer su familia. Angel Meso Parra, un hijo de venezolanos que nació en Comodoro Rivadavia y que hoy tiene nacionalidad venezolana, habría sido acusado de participar en una protesta contra el gobierno y podría ser juzgado por un tribunal militar.
“A mi hijo se lo llevaron salvajemente pero no estaba en ninguna manifestación –afirmó el padre del joven, también llamado Angel Meso, al canal de noticias TN–. Está detenido en Ciudad Chávez. La madre estuvo yendo todos los días para la audiencia del juicio, pero se viene postergando”.
El hombre contó que, si bien su hijo había participado varias veces en protestas contra el gobierno de Nicolás Maduro, en el momento que fue detenido simplemente iba caminando por la calle. Dijo que las autoridades judiciales le informaron que su hijo será juzgado por un tribunal militar y no por uno civil. “Eso es absolutamente ilegal, y más si no estaba haciendo nada”, denunció Meso ante la prensa. n

Agencias


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