INTERNACIONAL CASO GÜRTEL

Mariano Rajoy testificará en el juicio por la mayor trama de corrupción española en décadas

No existen antecedentes de que un mandatario deba presentarse ante la Justicia de ese país.

El presidente de España, Mariano Rajoy.
El presidente de España, Mariano Rajoy. Foto:Cedoc.

El presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, deberá testificar ante la Audiencia Nacional en el juicio “Gürtel”, que investiga una de las tramas de corrupción más extensas y explosivas de las últimas décadas en el país ibérico. No existen antecedentes de que un mandatario español debiera testificar personalmente ante los tribunales en ejercicio de su cargo. Sólo el expresidente Felipe González respondió a un tribunal en 1991, pero lo hizo a través de un escrito.

La citación de Rajoy en el caso “Gürtel”, a pedido de la Asociación de Abogados Demócratas por Europa (ADADE), se realiza con la pretensión de que aporte información sobre sus actividades en el Partido Popular (PP) entre los años 1999-2005 (en aquel tiempo ejerció el cargo de vicesecretario general y fue responsable de asuntos electorales), para que ayude a esclarecer las sendas acusaciones de financiación ilegal que pesan sobre la formación gobernante.

El juicio oral comenzó el cuatro de octubre del año pasado en la ciudad de Madrid, aunque la investigación se remonta al 2009, cuando el juez Baltasar Garzón, destapó una enorme tríada de corrupción, en la que el Partido Popular era uno de los elementos clave.

Los antecedentes. De acuerdo con las acusaciones, durante los años dorados del ex Jefe de Gobierno José María Aznar (un viejo conocido de Mauricio Macri), se habría montado una asociación ilícita que operaba amañando contratos de administraciones públicas (Comunidad de Madrid, Gobierno de Castilla y León, ayuntamientos de Madrid, Arganda del Rey, Boadilla, Pozuelo y Majadahonda, entre otros) a favor de empresas privadas. Estas, posteriormente, brindaban servicios electorales al PP en condiciones poco claras o, directamente, ilegales.

Los acusados de la trama “Gürtel” son 37. Los más tristemente destacados son Francisco Correa, empresario y exorganizador de actos del PP; Luis Bárcenas, ex gerente y extesorero del PP, y Jesús Sepúlveda Recio, exalcalde de Pozuelo de Alarcón (Madrid). La carátula de los dos primeros, le hace sombra a cualquier integrante de la mafia italiana.

Correa, sindicado como el cabecilla de la asociación ilícita, fue el fundador de las empresas que se enriquecieron con contratos cedidos por las administraciones españolas que gobernaba el PP. Según las investigaciones, los convenios amañados representaban más de 350 millones de euros. Para su cuenta personal, llegó a juntar 8,5 millones. Amante de los yates y los veleros, era dueño de al menos tres embarcaciones, con las que solía disfrutar de las doradas aguas de la Costa del Sol española. Cuando no se encontraba de vacaciones, si no en Madrid, sus vecinos no eran el prototipo de un español medio, sino figuras estelares como el futbolista Cristiano Ronaldo.

El caso de Bárcenas, es aún más obsceno, al menos si se considera los millones que acumuló en Suiza. La pesquisa precisa que guardó 48 millones de euros. A la justicia española le juró que esa suma estrafalaria la consiguió gracias a su virtuoso empleo de marchante de arte. Los testigos que por ahora han desfilado en los tribunales, lo han puesto seriamente en duda.

Jesús Sepúlveda Recio, exalcalde de Pozuelo de Alarcón y exmarido de la exministra de Sanidad, Ana Mato, bien podría ser el caso testigo de una serie de altos cargos del PP a lo largo y ancho de España involucrados en la trama Gürtel. Su participación en la tríada fue muy rentable: en seis años amasó 546.457 euros. Además, recibió dinero en forma de fiestas, viajes y excedentes que aprovechó para conducir autos de lujo: un Jaguar, un BMW, un Chrysler, una Grand Cherokee y un Range Rover.

¿Claridad? La participación de Rajoy ante la Audiencia Nacional posiblemente aporte poco y nada para continuar destapando la enorme trama “Gürtel”. El jefe del Gobierno español ha hecho un arte del silencio, la indiferencia y la paciencia. Si careciera de fuerzas esta vez, posiblemente apele a la misma fortaleza que le encomendó al mismo Luis Bárcenas, cuando estando acorralado por la justicia en el 2013, le escribió en un mensaje de texto: “Luis, sé fuerte”.

Por otra parte, su comparecencia tampoco alimentará mucho el show político, ya que podrá testificar a través de una video conferencia desde su despacho. Al margen, los partidos de la oposición (del izquierdista Podemos, al derechista Ciudadanos, pasando por el socialista PSOE), han exigido a Rajoy que acuda al Congreso para brindar explicaciones políticas. Si en todo caso las fuera a dar, Rajoy y el PP no saldrán de un único argumento, la citación para que el líder del gobierno testifique se hace con “clara intencionalidad política”.

Como se interprete, el testimonio de Rajoy llega en un delicado momento para el Partido Popular. Esta semana, el exvicepresidente del gobierno en tiempos de Aznar, y exdirector del FMI, Rodrigo Rato fue acusado de enriquecerse a cuestas de su cargo de Ministro de Economía, y de haber lavado dinero.

Aunque la noticia apareció en la portada del diario El Mundo, el partido Podemos no quiso dejar a nadie afuera de las novedades sobre la trama de corrupción que involucra al PP. Dos días atrás, hizo circular por las principales calles de Madrid un bus ploteado con los rostros de Rodrigo Rato, Mariano Rajoy y Luis Bárcenas, entre otros personajes, con una leyenda que decía: “Un plato es un plato. Un vaso es un vaso. Y una mafia es una mafia”.