INTERNACIONAL MAXIMA TENSION

México se encolumna detrás de Peña Nieto tras la agresiva retórica del republicano

Los presidentes hablaron una hora por teléfono, pero no resolvieron las diferencias por el muro y el vínculo comercial. “Es una guerra política”, dijeron los gobernadores aztecas.

otros tiempos. Durante la campaña presidencial, el republicano viajó a Ciudad de México y se reunió con Peña Nieto. Ahora, cancelaron la bilateral de la próxima semana.
otros tiempos. Durante la campaña presidencial, el republicano viajó a Ciudad de México y se reunió con Peña Nieto. Ahora, cancelaron la bilateral de la próxima semana. Foto:AFP

“Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos”. O, en este caso, de Donald Trump. La tradicional frase azteca, escrita por el periodista Nemesio García Naranjo pero falsamente atribuida a Porfirio Díaz, resume lo que está viviendo por estas horas aquel país. En tan sólo una semana en la Casa Blanca, el presidente norteamericano creó su primera crisis diplomática. Y la víctima fue la que todos esperaban: México. La polémica decisión de construir un muro en la frontera y que su vecino pague por la obra elevó la tensión bilateral al máximo nivel en las últimas décadas –para el historiador Enrique Krauze, es la mayor en los últimos 170 años–.

Tras ese anuncio, el presidente Enrique Peña Nieto no tuvo otra opción que suspender su visita del martes que viene a la Casa Blanca. La retórica agresiva del líder republicano unió a todo el arco político azteca, que se manifestó a favor de no acudir a la reunión bilateral –menos aún de pagar por el “maldito muro”, como lo bautizó el ex presidente Vicente Fox–. Esa unidad se plasmó ayer en una reunión de todos los jefes de bancadas del Senado y la Cámara de Diputados con el jefe de Estado, que también recibió a los gobernadores. “Esto es una guerra política. Con Trump se agotó la herramienta del diálogo”, alertaron los últimos.

Con la relación en punto muerto, ¿cuál será el Plan B de México para evitar una colisión con la superpotencia mundial, con la que comparte 3.180 kilómetros de frontera? Andrés Rolandelli, politólogo de la Universidad Nacional del Rosario, confesó a PERFIL desde Puebla, donde participó de una conferencia llamada “Trump en la presidencia. Temas, problemas y alternativas”, que “reina una incertidumbre total a nivel gubernamental”.

Gustavo Fondevila, investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas de México, también considera que aún no hay un Plan B. “Aunque México tiene innumerables opciones para presionar a su socio y vecino, el gobierno se ha mostrado paralizado y sorprendido por el cambio en las relaciones con Estados Unidos”, afirmó.

Llamado. Los dos mandatarios hablaron ayer por teléfono durante una hora para distender la relación. Sin embargo, no parecen haber resuelto las diferencias, ya que tras la charla la Presidencia de México difundió que acordaron “no hablar públicamente de este controversial tema”, pero la Casa Blanca –en un texto parecido– omitió esa frase.

Uno de los principales objetivos de Peña Nieto es evitar que Trump obstaculice o grave el envío de remesas de mexicanos que residen en Estados Unidos. El monto de dinero es significativo: por año ingresan al país 28 mil millones de dólares, más que las exportaciones de Pemex, la gigantesca petrolera estatal. La Casa Blanca, por su parte, pretende fijar un impuesto del 20% sobre las importaciones procedentes de México para costear el muro, según adelantó el vocero de la Casa Blanca, Sean Spicer. “Al ser tan fuerte la simbiosis con Estados Unidos, la industria automotriz y las maquilas, además de ciertos productos primarios como la palta de Jalisco, se verán fuertemente afectados. Ello implicaría una merma en los ingresos provenientes por exportaciones y un incremento importante de la desocupación”, agregó Rolandelli. Según Trump, “México negoció mejor” y los hace “quedar como tontos”, por lo que propuso reformular el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan). La reforma fiscal no parece tampoco el mejor camino para Estados Unidos, ya que el costo del muro lo terminarían pagando los consumidores y empresarios norteamericanos. Probablemente los productos de origen mexicano aumenten de valor en las cadenas de retail, que si no trasladan el impuesto a los precios, terminarán asumiendo esa erogación y caerán sus ganancias. Trump prometió “hacer grande a América”, pero lo único que logró es resquebrajar una histórica y estratégica relación bilateral con México.