INTERNACIONAL 84 MUERTOS, ENTRE ELLOS 10 NIÑOS


Niza: fue un lobo solitario con familiares cercanos al yihadismo

El padre de Mohamed Bouhlel, el tunecino que al volante de un camión mató a 84 personas, estaba afiliado a un partido extremista. Sombras sobre la vida del agresor.


Foto:AP y AFP

Agencias
Mientras lloraba a sus muertos –84, diez de ellos niños, más 202 heridos, 52 en condiciones gravísimas y 25 en terapia intensiva–, toda Francia se preguntaba ayer qué hay detrás del sangriento ataque con el “camión asesino” de Niza la noche del jueves.
¿Fue un atentado de Estado Islámico –que no se atribuyó– o la obra de un lobo solitario, el tunecino de 31 años, que manejaba el camión que atropelló y mató a lo largo de más de dos kilómetros?

Cifras. Con estos números de víctimas, el atentado de Niza se convirtió en el segundo con mayor cantidad de muertos en Francia de los últimos años y todo sucedió en cuestión de minutos. Antes del show de fuegos artificiales de cierre de la fiesta nacional francesa, la gente se congregó sobre el Paseo de los Ingleses. En ese momento el vehículo hizo dos kilómetros por la avenida, se estima que a 90 kilómetros por hora, sin importar lo que se le cruzara a su paso. Varios intentaron impedir que siguiera con su marcha, “pero iba a demasiada velocidad”, aseguraron los testigos del lugar.
El atacante, identificado como Mohamed Lahouaiej Bouhlel, fue abatido a balazos por la policía francesa.
 El tunecino tenía una condena por agresión pero no estaba en la mira de los servicios de inteligencia por presunta radicalización. El procurador François Molins estimó que el conductor del “camión frigorífico” actuó “solo” y “los servicios de inteligencia no lo conocían y jamás había sido objeto de una vinculación con el terrorismo o sospechado de ideología radical”.
Sin embargo, Bouhlel era conocido de la ley por haber cometido delitos como “amenazas, violencia, robo” y había sido condenado el 24 de marzo de 2016 a seis meses de prisión por “violencia deliberada cometida en enero” del mismo año (ver recuadro).
 
Debate. En el mismo sentido, el ministro de Interior francés, Bernard Cazeneuve, aseguró también que no puede confirmar la vinculación del tuncecino con el islam radical. Por el contrario, el primer ministro Manuel Valls defendió esta conexión: “Probablemente esté vinculado de un modo u otro”.
La fecha elegida no es un detalle menor: el 14 de julio fue la fiesta nacional francesa, una demostración de unidad de las fuerzas armadas, hoy implicadas en los frentes de Medio Oriente y Africa para combatir a los terroristas de Estado Islámico.
El atentado se produjo sólo unas horas después de que el presidente francés, François Hollande, anunciara que el estado de excepción vigente desde los atentados de noviembre sería levantado el próximo 26 de julio. Los 10 mil militares desplegados por el país iban a ser reducidos a 7 mil. “No se puede estar de forma permanente en estado de excepción”, había declarado, satisfecho por la ausencia de incidentes durante la Eurocopa.
Sin embargo, tras el atentado de Niza, Hollande anunció que el estado de excepción se prorroga tres meses.
 Además, Francia se prepara para intensificar su participación en los combates contra los terroristas en Siria e Irak. “Debemos golpear y golpear más fuerte”, dijo el presidente tras el habitual desfile militar del 14 de julio. Hollande comentó que enviará más armas y asesores militares al Ejército iraquí.
 Por su parte, el atentado de Niza obligó a Brasil a “revisar” el plan que había diseñado para garantizar la seguridad en los Juegos Olímpicos de agosto próximo en Río de Janeiro.



Redacción de Perfil.com