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Obama se despide de la crisis y relanza su plan económico

Tras superar la depresión, el PBI de los Estados Unidos creció un 5% en el último cuatrimestre. Los anuncios que se vienen.

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Foto:Cedoc

“Mi presidencia está entrando en el último cuarto”, advirtió ayer Barack Obama, en una alegoría a los diez últimos minutos de un partido de básquet de la NBA, el deporte que tanto apasiona al presidente de los Estados Unidos. Sorprendentemente, el mandatario llega al epílogo de su gestión con el tanteador a su favor, la economía en alza y una política exterior revitalizada tras las negociaciones con Cuba.

Tanto es así que el Producto Bruto Interno (PBI) creció un 5% en el tercer cuatrimestre, registrando el mejor desempeño de los últimos once años. Según informó esta semana el Departamento de Comercio, un aumento de la inversión y del consumo –motorizado por la caída del precio del petróleo– fueron las claves para superar las previsiones de los analistas, que estimaban que la economía norteamericana crecería un 3,9%.

Las cifras confirman que Washington dejó atrás la crisis económica, en momentos en que la Unión Europea aún lucha contra la recesión y la locomotra china aminora su marcha. Además, remarcan una gran diferencia con su antecesor George W. Bush, quien entregó el poder en 2009 con la industria automotriz en bancarrota y un desempleo del 7,8%. Aunque la debacle se profundizó en el primer año de Obama en la Casa Blanca, a partir de 2010 se crearon casi diez millones de empleos en el sector privado.

“Nunca escucharás esto en Fox News, pero 2014 fue un año en el que el gobierno nacional, en particular, demostró que puede hacer cosas importantes muy bien si así lo quiere”, escribió ayer el Premio Nobel de Economía, Paul Krugman, en The New York Times. “El crecimiento y la creación de empleos ha sido sustancialmente más rápida durante la administración de Obama que durante los años de Bush, en la anterior década”, agregó el profesor de la Universidad de Princeton.

Oro negro. Otro aspecto que benefició a la clase media y la industria norteamericana fue la caída del precio del petróleo. Según el American Enterprise Institute, la baja de 110 a alrededor de 60 dólares originó un impacto económico en los consumidores similar a una rebaja de impuestos por 160 mil millones de dólares. En los últimos seis años, Estados Unidos aumentó la producción diaria de barriles de petróleo y se convirtió en el mayor generador de oro negro.

Pese a los alentadores datos de la economía, la Casa Blanca aún tiene desafíos políticos en el horizonte, por lo que apunta a relanzar su gestión en los próximos días. En su tradicional discurso del Estado de la Unión –que pronunciará el 20 de enero–, Obama anunciaría una serie de medidas destinadas a aquellos que aún están desempleados o no se beneficiaron del resurgimiento de la economía.

Según el diario Politico, el presidente hará una gira por el país en las primeras semanas del año para difundir sus nuevas políticas. “Cambiar la percepción que los norteamericanos tienen de la economía es el proyecto más crítico de Obama en los próximos dos años y él y sus colaboradores lo saben. Su propio legado depende de ello. Ni las reformas de salud e inmigración, ni la apertura de una embajada en Cuba, ni cualquier otra cosa le va a sumar mucho si las personas sienten que están en peores condiciones que cuando asumió la presidencia”, sostuvo la publicación.

El mayor obstáculo para que Obama tenga éxito es el bajo nivel de los salarios, que no se recuperó desde que estalló la crisis de Lehman Brothers. El desafío pasará por mejorar la distribución de la riqueza. Si lo logra, el mandatario no sólo grabará a fuego su nombre en la historia política de su país, sino que también le allanará el camino a la Casa Blanca a Hillary Clinton.



Leandro Dario