INTERNACIONAL ¿HACIA UNA NUEVA FASE DE LA ORGANIZACION?

Occidente enfrenta el peligro de que EI se transforme en una amenaza global

ISIS nació con pretensiones territoriales en Irak y Siria. Expertos advierten que podría lograr un alcance mundial. Imágenes de los peores atentados de la organización.

Foto:AFP

¿Estado Islámico (EI) representa una amenaza real para los ciudadanos de países occidentales? Gobiernos y expertos en contraterrorismo comenzaron a hacerse esa pregunta en los últimos días, desde que se conocieron presuntos planes del grupo yihadista para cometer atentados en los Estados Unidos y en Europa. Mientras la coalición militar internacional liderada por Washington bombardea objetivos del EI en Irak y Siria, la gran incógnita es si existen condiciones suficientes para que la organización extremista evolucione hacia una “nueva fase” y logre un alcance global.

Esta semana, el primer ministro iraquí, Haider Al Abadi, aseguró que el servicio de inteligencia de su país descubrió un plan del EI para concretar ataques “inminentes” en los subterráneos de París y Nueva York. A esa advertencia se suma lo que había dicho el embajador de Irak en el Vaticano acerca de un posible atentado del grupo contra el papa Francisco. Al mismo tiempo, unos 3 mil europeos se habrían unido al EI, lo que constituye la “mayor amenaza” para la Unión Europea, según alertó el coordinador europeo para la lucha antiterrorista.

Hay quienes creen que la proyección de la organización más allá de las fronteras de Irak y Siria fue subestimada. “Se cae en los mismos errores que en el pasado llevaron a valorar inadecuadamente los propósitos finales de otras organizaciones yihadistas en Pakistán, Filipinas o Libia –dijo a PERFIL Fernando Reinares, experto en contraterrorismo del Real Instituto Elcano–. Se trata de organizaciones que se desarrollan a partir de conflictos locales explotados en beneficio propio, pero cuyo entendimiento de la Yihad como reconstitución de un Califato panislámico hace que tengan una orientacion decididamente transnacional y por añadidura global”.

En opinión de Khatchik Der Ghougassian, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad de San Andrés, la eventual transformación del EI en una amenaza global depende de tres factores: “Primero y crucial, el éxito militar en el terreno; segundo, la capacidad de organizarse en una red; y tercero, la voluntad de aquellos estados que directa o indirectamente auspiciaron su auge de seguir apoyando su expansión”.

Según el especialista en seguridad internacional, el mayor peligro actualmente consiste en la aparición de los llamados “lobos solitarios”: combatientes autoconvocados alrededor del mundo que cometerían atentados improvisados para la causa milenarista del EI. Aunque alentar esta modalidad no parece ser la orientación del grupo por ahora, el riesgo existe.

La referencia inevitable es Al Qaeda, una organización que nació con aspiraciones globales y luego mutó hacia organizaciones regionales en el mundo islámico. Estado Islámico, en cambio, se originó con aspiraciones territoriales en Irak y Siria. Sin embargo, los golpes propagandísticos que ha intentado dar con amenazas a líderes como el Papa dan cuenta de su voluntad de alcanzar a potenciales yihadistas en Occidente. El peligro es que la propaganda funcione.



Facundo F. Barrio