INTERNACIONAL LA TRAGEDIA DE MALAYSIA AIRLINES

Occidente y Rusia aún discuten cómo será la investigación del vuelo MH17

Aunque Putin y Merkel acordaron la creación de una comisión investigadora, los rebeldes impidieron el ingreso de observadores internacionales. La pelea por controlar la pesquisa.

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Foto:AFP

Tras las acusaciones disparadas el viernes por la Casa Blanca, el presidente ruso, Vladimir Putin, acordó ayer con la canciller alemana, Angela Merkel, impulsar una investigación imparcial sobre la tragedia del vuelo MH17 de Malaysia Airlines. Según lo acordado por ambos mandatarios europeos, se creará una comisión investigadora independiente, guiada por la Organización Internacional de Aviación Civil (ICAO), para determinar las causas de la caída del avión, que provocó la muerte de las 298 personas que estaban a bordo.

Así, el Kremlin buscó desactivar un conflicto internacional en ciernes, que involucra al menos a once países, de acuerdo a las nacionalidades de las víctimas fatales. El gobierno de Holanda llamó ayer a Putin a “asumir sus responsabilidades” para que los rebeldes prorrusos permitan el ingreso de los peritos y observadores internacionales. “Holanda y el mundo velarán por que haga lo que tiene que hacer”, aseveró el primer ministro Mark Rutte, al reclamar el esclarecimiento del crimen de sus 193 compatriotas.

La conversación entre Merkel y Putin fue divulgada por el vocero del gobierno alemán, Georg Streiter, quien sostuvo que la canciller también “invitó al presidente ruso a aplicar su influencia sobre los separatistas” para alcanzar un alto el fuego. Ese pedido es crucial para que una investigación imparcial pueda comenzar.

Sin embargo, no será sencillo que disminuya la intensidad del conflicto. El líder de los separatistas de la autoproclamada república de Donetsk, Alexander Borodai, negó ayer que hayan destruido pruebas de la tragedia, al tiempo que agregó que el acceso a la zona “puede llegar a ser imposible”. “No tocamos nada, no hemos encontrado las cajas negras y queremos una investigación exhaustiva y objetiva”, declaró a la prensa.

Según informó la cadena británica BBC, inspectores de la agencia de seguridad europea (OSCE) que viajaron a inspeccionar el fuselaje habrían tenido que retirarse ante presiones ejercidas por hombres armados. La tesis de Obama y el premier David Cameron sostiene que el avión fue derribado por prorrusos, con artefactos militares provistos por Moscú.
En tanto, Ucrania y Malasia acusaron ayer a los separatistas de alterar las pruebas del siniestro del avión. “Lo más importante ahora es averiguar quién derribó el avión. Pedimos justicia”, reclamó el ministro de Transporte malayo, Liow Tiong Lai, que viajó a Ucrania en las últimas horas.
Mientras los equipos de rescate se afanaban ayer en recuperar los restos de los 298 pasajeros fallecidos, el gobierno de Putin intentaba contener la crisis internacional. El ministro de Exteriores, Serguei Lavrov, y su homólogo norteamericano, John Kerry, pactaron forzar el fin del conflicto en Ucrania. “Lavrov y Kerry acordaron utilizar la influencia de Rusia y Estados Unidos” para que no haya más derramamiento de sangre, sostuvieron en un comunicado, en el que adhirieron a la investigación de la Organización Internacional de Aviación Civil.

“El derribo de un avión comercial de Malasia puede ampliar dramáticamente la crisis de Ucrania, incluso antes de determinar quién tuvo la responsabilidad”, escribió Karen DeYoung, especialista en seguridad nacional del diario The Washington Post.

Mientras una agria disputa diplomática amenazaba con elevar las tensiones entre Rusia y Occidente, el cementerio “a cielo abierto”, en las afueras de Donetsk, se convertía en tierra de nadie, con milicianos armados custodiando el fuselaje del MH17.

Indemnizaciones millonarias
La compañía aérea Malaysia Airlines se prepara para una batalla multimillonaria por resarcimientos e indemnizaciones a los familiares de las víctimas de la tragedia aérea ocurrida el jueves en el este de Ucrania. “Habrá una batalla extensa y política, con cientos de millones de dólares en juego”, informaron desde el estudio jurídico Shine Lawyers, especializado en aviación. Las retribuciones iniciales que debe pagar la compañía, según la convención internacional de Montreal, alcanzarían los 170 mil dólares por pasajero. La línea aérea está obligada a efectuar ese pago, más allá de quién sea el responsable por el derribo del Boeing 777. Sin embargo, esa indemnización no evitará que la empresa sea querellada ante la Justicia por sumas más abultadas.



Leandro Dario