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Odio racial en Dallas: un joven negro mató a tiros a cinco policías

Fue durante una protesta por los recientes casos de gatillo fácil contra afroamericanos. El atacante dijo que quería “matar blancos” antes de ser abatido.


Foto:AP / AFP

agencias
Dallas, Texas

La tensión racial en los Estados Unidos volvió a mostrar anteanoche su rostro más terrorífico. Cinco policías fueron asesinados y otros siete resultaron heridos por al menos un francotirador que abrió fuego contra los uniformados en Dallas, Texas, durante una manifestación ciudadana que había sido organizada para protestar por la muerte de dos hombres negros víctimas del gatillo fácil policial. El atacante, un joven afroamericano de 25 años identificado como Micah Xavier Johnson, se atrincheró en un edificio aledaño y murió varias horas después por la explosión de un artefacto robótico activado por las fuerzas de seguridad.
Unas 800 personas convocadas por Black Lives Matter, un movimiento civil por los derechos de los negros, estaban por comenzar a desconcentrarse pacíficamente cuando se oyeron los primeros disparos. El pánico se desató frente a las oficinas del Bank of America, a cinco cuadras del sitio donde fue asesinado John F. Kennedy en 1963. Varios testigos publicaron videos en las redes sociales en los que se escuchan los tiros de armas automáticas. En uno de ellos puede verse a un hombre disparando a quemarropas contra uno de los agentes que resultaron muertos.
Las autoridades no confirmaron si el sujeto que aparece en esa filmación es Johnson. Además del tirador, la policía detuvo ayer a otros tres sospechosos. Sin embargo, aunque los investigadores no descartaban ninguna teoría, se inclinaban por la hipótesis de que el atacante actuó en soledad.
Luego del tiroteo, Johnson se atrincheró en un local de formación profesional llamado El Centro College, desde donde entabló negociaciones con la policía. Amenazó con detonar bombas que, según aseguró, había esparcido por la ciudad, algo que no pudo probarse. “Dijo que estaba enojado por los recientes tiroteos de la policía y que quería matar policías blancos –reveló el jefe policial local, David Brown–. Dijo que no estaba relacionado con ningún grupo y que actuó solo”. Ante el riesgo de una masacre mayor, las autoridades policiales decidieron abatir a Johnson: detonaron cerca de él un artefacto explosivo que introdujeron en el edificio con un robot.
Aunque Brown aseveró que “nada de lo que dijo tiene sentido y no podemos especular con sus motivos”, las palabras del francotirador antes de morir sugieren que actuó en represalia por las recientes muertes de dos hombres negros a manos de la policía, que esta semana provocaron una ola de indignación en todo el país.

Víctimas. El miércoles, Philando Castile fue asesinado en Minnesota por un agente policial que lo había detenido porque su vehículo tenía un faro trasero roto. La novia de la víctima grabó el momento de su agonía y la transmitió en directo vía redes sociales mientras el policía seguía apuntando su arma hacia el interior del auto. Un día antes, Alton Sterling, también afroamericano, había perdido la vida en Luisiana por los disparos de dos uniformados que ya lo habían reducido y que tiraron contra él cuando estaba en el suelo.

 

Obama: “Fue calculado”

Desde Varsovia, donde asiste a una cumbre de la OTAN, el presidente Barack Obama declaró ayer que el asesinato de cinco policías en Dallas, Texas, fue “un ataque atroz, calculado y despreciable”, y transmitió su apoyo a quienes integran los cuerpos de policía porque “tienen un trabajo difícil” y “la inmensa mayoría de ellos hacen un buen trabajo”. El mandatario agregó que, una vez que se aclaren los hechos, habrá que reabrir el debate sobre el fácil acceso a armas de fuego que “hacen más letales” estos ataques.
“Hemos visto tragedias como esta demasiadas veces”, lamentó Obama, y aseveró que lo ocurrido “no es sólo un problema negro sino un problema americano, y debería preocuparnos a todos”. Por su parte, la candidata demócrata a las elecciones presidenciales, Hillary Clinton, y su rival republicano, Donald Trump, cancelaron los actos de campaña que tenían previstos para ayer. La Casa Blanca decretó cuatro días de duelo nacional.



Redacción de Perfil.com