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Palestina e Israel: cómo es vivir bajo las sirenas y los misiles

Desde Tel Aviv, un argentino describe a Perfil.com un día en la vida cotidiana.

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Foto:AFP

El histórico conflicto palestino-israelí se intensificó de manera fatal en la última semana con bombardeos mutuos y acusaciones cruzadas sobre la raíz de este episodio. Hoy, la aviación israelí retomó sus bombardeos contra la Franja de Gaza tras respetar durante unas horas una tregua propuesta por Egipto pero rechazada por el movimiento palestino Hamas que controla este enclave.

Seis horas después de haber aceptado la tregua, Israel retomó sus bombardeos contra Gaza en respuesta a decenas de disparos "indiscriminados" de cohetes, indicó el vocero del ejército, Peter Lerner. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, había advertido que en caso de ataques, Israel ampliaría su ofensiva que ya ha dejado casi 200 muertos y 1.300 heridos.

Perfil.com se comunicó con Marcelo Fleker, un veterinario argentino residente en Rishon LeZion, una ciudad a veinte minutos de Tel Aviv. Marcelo contó a este medio cómo es vivir estas dramáticas horas en Israel: "Uno se levanta temprano para ir laburar y escucha las noticias. Allí uno se entera cómo está el día y si hay alguna cosa nueva. Hoy temprano Israel había aceptado un alto el fuego". "En caso de que haya un misil por la zona, empiezan a sonar las sirenas. Todo el tiempo están dando por la televisión las rutinas de seguridad a seguir según el lugar en que cada uno se encuentre. Las rutinas son sencillas pero salvan vidas", contó.

Y detalló los casos: "Si estás en tu casa o departamento, hay que ir al refugio. Si estás en algún edificio externo, hay que ir a un cuarto que seguramente está preparado para los ataques. Si no cuenta con ese cuarto, hay que ir a las escaleras. Si uno está en el trabajo, yo por ejemplo trabajo en el Instituto Veterinario de Israel, hay que ir al refugio ya preparado. Vas rápido y no hay problema alguno"

"Si en cambio estás en la calle, acá en Israel hay una orden de nunca cerrar las puertas de los edificios, así, si por ejemplo uno va caminando o con el auto, se detiene e ingresar en el primer edificio a mano. Si no hay donde cubrirse, hay que acostarse en el piso y cubrirse la cabeza para evitar las esquirlas". "Afortunadamente el sistema de protección antimisil Cúpula de Hierro nos protege con un porcentaje cercano al 90%. En donde estamos nosotros hay sólamente dos sirenas por día", explicó Marcelo y aclaró: "Hay gente que tiene hasta tres sirenas por hora".

"Acá tenés que estar avisando todo el tiempo en donde estás a tus familiares, cuidando de dónde están los chicos (ahora es período de vacaciones), pensar dos veces si uno va a salir a hacer alguna actividad, no da para irse a la playa por ejemplo. Las aplicaciones para celulares te avisan de los misiles. Hay personas que sólo tienen 15 segundos para refugiarse. La orden es estar allí al menos 10 minutos siempre, hasta volver a salir".

"Más allá de estar de acuerdo o no con quien nos gobierno, el Estado es el que siempre se encarga de estas políticas y de tratar de generar algún tipo de seguridad. Eso sí, acá nadie festeja la muerte de nadie. Todos demuestran fastidio y asco ante las muertes. En Israel no hubo víctimas fatales pero por todas las prevenciones que conté. No se trata de una respuesta desproporcionada", concluyó.

La agrupación terrorista Hamas, que dice haberse enterado del plan de Egipto a través de los medios de comunicación, rechazó cualquier tregua que no incluya un acuerdo completo sobre el conflicto que lo opone a Israel, señaló AFP. El movimiento islamista exige el cese de los bombardeos, el fin del bloqueo a Gaza, la apertura del puesto fronterizo de Rafah con Egipto y la liberación de presos detenidos tras haber sido liberados en virtud de un acuerdo de intercambio contra un soldado israelí en 2011.

Desde los territorios palestinos de la Franja de Gaza, un grupo de habitantes de la región contó a la agencia AFP sus experiencias. En 2012, Mohamed Abu Aisha participó en campamento de paz estadounidense con israelíes, pero ahora teme que algunos de ellos estén piloteando los aviones que sobrevuelan Gaza. Sentado en el suburbio de Tuffah, en el este de la ciudad de Gaza, el adolescente de 17 años observa la devastación dejada por el bombardeo israelí en el que murieron 18 personas el sábado por la noche. El objetivo parecía ser el jefe de la policía de Hamas, pero el misil mató a un importante número de miembros de su familia, cuando un cohete cayó en la casa de un primo a quien visitaba poco después de las oraciones del Ramadán. "Es un desastre", dijo Abu Aisha, que vive a dos cuadras del lugar. "La explosión fue tan fuerte que nuestra casa se estremeció. Todo el polvo y los escombros se introdujeron por las ventanas, pues no las podemos dejar abiertas pues en caso de bombardeo se rompen", añadió.

"Estamos sentados, viendo la televisión o comiendo y de repente salta el cohete. Va primero un relámpago y luego un trueno terrible. Mi hijo pequeño dice que es un volcán", dijo a la par Ahmad Yacoub quien vive en el undécimo piso de un edificio al norte de Gaza con su mujer y sus tres hijos.

El brazo armado del Hamas rechazó la propuesta egipcia, tachada de "rendición", y amenazó con "intensificar" su lucha contra Israel. Por su parte, el presidente palestino Mahmud Abas llamó a ambas partes a un cese el fuego. El primer ministro islamista conservador turco Recep Tayyip Erdogan acusó a Israel de haber cometido "terrorismo de Estado" y de perpetrar "una matanza" entre la población civil.

La Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA) lamentó la destrucción masiva de casas en la Franja de Gaza. Desde el inicio de las hostilidades, alrededor de 840 cohetes de Hamas han alcanzado Israel, dejando cuatro heridos graves, y cerca de 200 han sido interceptados por la defensa antiaérea, según el ejército israelí.



Emiliano G. Arnáez