INTERNACIONAL TRAS UNA ELECCIÓN REÑIDA

Pedro Sánchez podría ser el próximo presidente de España

El líder del Partido Socialista da un paso al frente e intentará formar gobierno para acabar con la incertidumbre política.

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Foto:Cedoc

La situación política de España sigue generando titulares y provocando especulaciones. Tras finalizar la segunda ronda de contactos de las fuerzas políticas con el Rey -trámite necesario y previo a la investidura del presidente-, la posibilidad de formar gobierno recae en la figura de Pedro Sánchez Pérez-Castejón, candidato a la presidencia por el PSOE (Partido Socialista Obrero Español).

La decisión del líder socialista llega tras su último encuentro con el Rey, reunión en la que comunicó al monarca su voluntad de intentar formar gobierno en caso de que el líder del partido más votado, el PP de Mariano Rajoy, descartara esa posibilidad como ya lo hizo con anterioridad.

Rajoy, cabeza del Partido Popular, mantiene por su parte una postura tacticista, que bloquea cualquier posibilidad de investir como presidente a un candidato. Se niega a intentar formar gobierno, aduciendo que no cuenta con suficientes consensos; pero tampoco cede el turno al Partido Socialista para que lo intente. Todo ello en un momento delicado para su partido, acorralado por múltiples casos de corrupción que ponen en peligro la conservación de sus feudos políticos históricos.

La ya conocida mala relación entre ambos líderes de los partidos mayoritarios tampoco facilita el diálogo y el consenso. Los cruces verbales entre ambos son frecuentes y contienen un alto grado de desprecio. La deteriorada relación viene del debate cara a cara que mantuvieron en plena campaña electoral, en el que Pedro Sánchez calificó a Mariano Rajoy de indecente, a lo que éste respondió tachándole de “Ruiz(sic), Ruin, mezquino y miserable”.

Momento de pactos. Sánchez se atreve a intentar formar gobierno respaldado por la inmensa corrupción que afecta al partido popular, que se ha convertido en la primera formación política en ser imputada en un caso judicial, el de los discos duros de Bárcenas.

El líder del PSOE ha declarado hoy que intentará formar gobierno a pesar de los más de siete millones de votos que ha obtenido el PP, sugiriendo que quizás sea momento de que el partido de Rajoy se “limpiara y regenere” desde la oposición.

Pedro Sánchez ya inició la ronda de contactos con el resto de fuerzas. Hoy, tras su reunión con el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, anunció que los diversos puntos en común entre sus programas políticos propiciaba el inicio de negociaciones con esta formación política a partir de mañana mismo.

Cualquier hipotético gobierno que se forme a partir de ahora, estaría presidido por el PSOE; las dudas persisten en cuanto a los socios que lo acompañarían. El Partido Socialista estaría obligado a realizar fuertes concesiones al resto de fuerzas políticas, ya que cuenta solo con 90 de los 176 diputados necesarios para alcanzar la mayoría absoluta.

Aún no se define cuáles serán las fuerzas que acompañarán ese futuro e hipotético gobierno del PSOE, pero todo indica que la clave estaría en Podemos y Ciudadanos, que cuentan con 69 y 40 diputados respectivamente.

La opción más factible hoy, a juzgar por la buena sintonía entre ambos partidos, pasa por un gobierno conformado por el Partido Socialista y Ciudadanos con la abstención de Podemos. Esto se lograría en la segunda vuelta de las votaciones y por mayoría simple (más votos a favor que en contra).

Mientras, desde Bruselas, crece la inquietud ante la posibilidad cada vez más certera de que emerja un gobierno progresista y advierte que el nuevo ejecutivo, sea del color político que fuera, tendrá que respetar la continuidad de las políticas de austeridad impuestas desde Europa. Algo que contradice, en principio, varias de las medidas incluidas en el programa político de PSOE y Podemos.

Lo único cierto hoy es que Pedro Sánchez sabe que la actual será su única oportunidad de gobernar España y no piensa desaprovecharla. Pero su voluntad no basta y la compleja conformación de un gobierno entre fuerzas políticas tan dispares hace que la repetición de elecciones no sea un escenario que se pueda descartar. Habrá que estar atentos a los próximos acontecimientos para saber si España tendrá presidente en las próximas semanas o si por el contrario se deberá convocar a nuevas elecciones.

(*) Desde España, especial para Perfil.com.



Daniel Amoedo Barreiro