INTERNACIONAL DISPUTA TERRITORIAL

Pese a la queja de Evo, Chile insiste en que no aceptará ir a La Haya

afp/ansa
Santiago de Chile

El canciller de Chile, Heraldo Muñoz, explicó en detalle la decisión de la presidenta Michelle Bachelet de objetar la competencia de la Corte Internacional de La Haya para atender la demanda territorial de Bolivia contra su país. “La presidenta tomó en cuenta razones jurídicas y políticas, habiendo escuchado a los más amplios y representativos actores políticos”, especificó el funcionario en una entrevista con la revista chilena Qué Pasa, en la que también subrayó la necesidad de “ir más allá de los sólidos argumentos jurídicos y anticiparse a la campaña de Bolivia”.
El pasado lunes, Bachelet había anunciado que su administración rechazará la intervención de La Haya en el diferendo con el gobierno boliviano de Evo Morales, que exige a Chile que otorgue una salida al mar a su país. Al respecto, Muñoz dijo que “no hubo intención de mayor o menor dureza ante el gobierno de Bolivia”, sino que “lo fundamental fue la necesidad de comunicar inequívocamente que en este caso está en juego el principio de respeto a los tratados de límites”.

Morales ha dicho que es contradictorio que Chile se proclame como un país respetuoso del derecho internacional y los tratados, pero objete la competencia de La Haya. El canciller chileno respondió que esa afirmación es “inexplicable” ya que “la excepción u objeción preliminar de la competencia de la Corte está contemplada en el estatuto de la misma y normada en su reglamento”.

Al mismo tiempo, Muñoz consideró que la demanda boliviana no tiene sustento jurídico y es “eminentemente política y comunicacional”, por lo que Chile ha decidido realizar “algunas acciones con la debida reserva”, de índole política y diplomática, que van más allá de los argumentos estrictamente jurídicos.

Bolivia aspira a que Chile le otorgue una salida soberana al océano Pacífico. En la Guerra del Pacífico, a fines del siglo XIX, el país de Morales perdió 400 kilómetros de costa y 120 mil kilómetros cuadrados de territorio a manos de tropas chilenas. El gobierno boliviano argumenta hoy que fue víctima de una invasión ya que no hubo una declaración previa de guerra, y que por lo tanto el Tratado de 1904, que fijó los actuales límites, no es válido ya que fue suscripto bajo presión.



Redacción de Perfil.com