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Por los estudiantes, la primera crisis de Bachelet

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Desde Santiago
Los líderes estudiantiles, con Camila Vallejo a la cabeza, desafiaron esta semana a la presidenta electa Michelle Bachelet y precipitaron la renuncia de su subsecretaria de Educación, Claudia Peirano. Para sorpresa de algunos dirigentes de la Nueva Mayoría –la Concertación más el Partido Comunista–, los jóvenes y flamantes diputados no son dóciles ni rehenes de la disciplina partidaria. Y están dispuestos a cuestionar en público las designaciones de Bachelet, que asumirá el 11 de marzo.
“El nombramiento de Peirano no contribuye a la Reforma Educacional”, disparó la diputada electa Vallejo. “En la política no sólo hay que ser, sino también parecer”, expresó, por su parte, Giorgio Jackson, otro de los dirigentes estudiantiles que llegarán al Congreso trasandino. Melissa Sepúlveda, anarquista y actual presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH), fue aun más allá al sostener que el nombramiento de Peirano era “una señal clara por parte del gobierno de una continuidad del modelo educativo neoliberal”.
Lo cierto es que la funcionaria, designada recientemente por Bachelet, fue criticada por manifestarse en 2011 en contra de la educación gratuita y por tener un conflicto de interés al asesorar a una red de colegios privados de su ex esposo, Walter Oliva, que recibía subsidios del Estado. Ante el aluvión de cuestionamientos, que también provino de la derecha, Peirano dio un paso al costado para no ser un “obstáculo” para el gobierno.
Así, los estudiantes ganaron el primer round en la pelea por instaurar un sistema educativo gratuito y la jefa de Estado electa, de vacaciones en el sur del país, sufrió su primera crisis de gobierno sin siquiera haber asumido.
“Ha habido una desprolijidad en algunos nombramientos, porque estas cosas se pueden prever”, disparó, por su parte, el presidente del Partido Socialista, Osvaldo Andrade. La estocada, que provino de la agrupación en la que milita Bachelet, resonó fuerte en la centroizquierda chilena. No todos los sectores de la Nueva Mayoría respaldan la reforma educativa que la dirigente propuso en su campaña. De hecho, dentro de la Democracia Cristiana (DC), el partido de Peirano, hay profundas dudas con respecto al proyecto.
En la agenda económica, el nuevo gobierno no tendrá mayores turbulencias. Aunque el país creció 4% en 2013 y las inversiones aumentaron –PERFIL fue invitado esta semana al vuelo inaugural de la aerolínea KLM a Santiago de Chile–, en la arena política se multiplicaron las dudas por diferencias entre la bancada estudiantil y los sectores más conservadores de la Concertación. Ahora, quien tendrá que mediar entre ellos es la propia Bachelet



Leandro Dario