INTERNACIONAL GALARDON POR LA PAZ

Por qué Francisco puede convertirse en el primer papa en ganar el Nobel

Bergoglio dijo que no lo merecía y cree que es un premio desprestigiado. Su papel en frenar la guerra en Siria. Las chances de los otros candidatos.

Foto:AFP

En julio de 2013, el Papa recibió en el Vaticano a familiares de las víctimas del atentado a la AMIA. Los visitantes le adelantaron que lo nominarían al Nobel de la Paz. Francisco se mostró incómodo, dijo que no lo merecía y les dio a entender que el premio estaba desprestigiado por algunos de sus últimos ganadores. Luego de casi dos horas de charla, y ante la insistencia de los familiares, Jorge Bergoglio tuvo que ceder: “Está bien, no lo prohíbo”.

Ocho meses después, el pontífice es uno de los candidatos más potables para llevarse el galardón. El Instituto Nobel de Oslo anunció esta semana que Francisco figura en una lista de 278 candidatos que también incluye al presidente ruso, Vladimir Putin, al ex agente de la NSA Edward Snowden, a la joven activista paquistaní Malala Yousafzai y la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Catherine Ashton. La nómina quedará reducida a una docena de nombres antes de fines de abril y el elegido se revelará el 10 de octubre.

La postulación del Papa corrió finalmente por cuenta de la Cámara de Diputados, que en noviembre aprobó un proyecto para nominar a Francisco al Nobel. En sus fundamentos, los legisladores destacaron su rol “determinante” para evitar una intervención militar en Siria.

El año pasado, el Papa envió una carta personal a Putin para que se concentrara en alcanzar una salida diplomática a la internacionalización de la crisis siria. Le solicitó que, a través de la diplomacia rusa y del G20, intercediera ante el gobierno de Bashar al Assad para que hiciera algunas concesiones. Al mismo tiempo, convocó a una jornada mundial de plegaria y ayuno por la paz en Siria, justo cuando los Estados Unidos amenazaban con una acción militar.

Ciertamente, el conflicto sirio es de sumo interés para el Comité Noruego, lo que podría jugar a favor de la candidatura del Papa. El último ganador del Nobel de la Paz fue la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), por su acción para desmantelar el arsenal de Al Assad. Luego del galardón, Bergoglio recibió en el Vaticano al director de la OPAQ, Ahmet Uzümcü.

Al mismo tiempo, entregar el Nobel a alguien popular a nivel mundial como Francisco serviría al Comité para limpiar su imagen, luego de premiaciones polémicas como la de Barack Obama en 2009 y la Unión Europea en 2013. “Cuando le contamos en el Vaticano que queríamos nominarlo, nos dio a entender que el Nobel había perdido valor por algunos de los últimos premiados”, contó a PERFIL Sergio Burstein, de la Asociación de Víctimas y Familiares de la AMIA, quien destacó el “compromiso del Papa para obtener justicia y verdad en el marco del diálogo y la paz”.

En cuanto a los otros candidatos, Putin difícilmente pase la selección inicial luego de su incursión militar en Crimea. Si la candidatura de Julian Assange no prosperó, sería extraño que la de Edward Snowden tuviera más éxito. Malala sí es favorita, aunque también lo fue en entregas anteriores y no se llevó el premio. Y dárselo a Ashton sería distinguir por segunda vez a la UE.

Por su parte, el Pontífice sigue haciendo méritos. El Vaticano confirmó ayer el viaje de Bergoglio a Tierra Santa para el 26 de mayo, luego de que éste se pusiera en duda por una huelga del servicio diplomático israelí. El Papa se refirió en más de una ocasión al conflicto palestino-israelí y, en línea con el ecumenismo que lo caracteriza, podría jugar un papel como facilitador para la paz.

Si ganara el Nobel de la Paz, Francisco sería el primer pontífice en llevárselo. En 2003, cuando se cumplió el 25º aniversario de su papado, Juan Pablo II fue aclamado mundialmente –incluso por el Vaticano– para el galardón. Sin embargo, su mediación en el conflicto de Beagle, su papel luego de la caída de la URSS y su oposición a la guerra de Irak no fueron méritos suficientes para el Comité Noruego. Con Bergoglio, la Iglesia Católica tiene revancha.
La nominación de Francisco coincide con la víspera del primer aniversario de su pontificado, que se cumplirá el próximo jueves. El Papa no estará en esa fecha en los palacios vaticanos ya que marchará a un retiro espiritual en un refugio en las colinas del sur de Roma por la Cuaresma



Facundo F. Barrio