INTERNACIONAL EL MUNDO EN PIE DE GUERRA

¿Por qué tenerle miedo a Corea del Norte?

El país asiático es en una potencia nuclear y tiene uno de los ejércitos más grandes del mundo en proporción a su población, ya que cuenta con 1.200.000 cuadros armados en total.

Armamento de Corea del Norte
Armamento de Corea del Norte Foto:AP

Los datos dan miedo. Con más de 60 mil soldados en la armada, 120 mil en la fuerza aérea y 1.020.000 en el ejército; un presupuesto anual de cinco mil millones de dólares; armamento de sobra (4.300 tanques, 2.500 vehículos de guerra blindados, 5.500 lanzacohetes múltiple, etc), y una reserva de 7.700.000 hombres, el Ejército Popular de Corea (EPC), es uno de los más grandes y poderosos del mundo. Todo esto, combinado con las armas nucleares y un líder difícil de lidiar, para muchos, hasta genera escalofríos. 

“El dato fundamental”, como dice el analista internacional, Jorge Castro, va más allá del tamaño de su fuerza. “Para ubicar la crisis hay que advertir que Corea del Norte se ha transformado en potencia nuclear: realizó, en los últimos diez años, cinco pruebas nucleares subterráneas sucesivas, todas ellas exitosas”, asegura a este portal.

Con un tamaño similar al de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, y superior al de Rusia (se estima que Corea es el tercer ejército más grande del mundo), “ha desarrollado un arsenal misilístico de alcance medio (600 km aproximadamente), con misiles con cabeza nuclear, capaces de abarcar la totalidad Corea del Sur o Japón”, como confirma Castro. Es decir, “está en condiciones de alcanzar de inmediato a los 29 mil soldados norteamericanos que se encuentran surcorea y a los 40 mil marines que están en Japón (la mayor base militar de EEUU en Asia)”, resalta.

Castro insiste con que lo importante “no refiere a la magnitud de su ejército, sino a la ubicación geopolítica en el mundo, debido a que se ha convertido en un país invulnerable (tiene un arsenal nuclear equivalente al de EEUU en 1945)”. Sin embargo, los números que arroja el informe “The Conventional Military Balance in the Koreas and Northeast Asia” (elaborado por Anthony Cordesman, uno de los analistas más renombrados a la hora de hablar de la región), sirven para entender el porqué muchos ven de reojo a Kim Jong-un, el polémico Líder Supremo a cargo de los destinos del país. 

Para sumar a lo ya aportado, apoyándose en algunos datos oficiales del “Instituto Internacional de Estudios Estratégicos”, el trabajo de Cordesman, el más actual, fiable y cercano a la realidad regional (siempre es difícil saber todo en materia militar, pero mucho más con un régimen tan cerrado como el norcoreano), la fuerza naval, entre tantas cosas, tiene más de 70 submarinos y 260 barcos, mientras que la fuerza aérea, posee 820 aviones de combate (de los cuales 80 son bombarderos y 401 cazas aire-tierra) y 300 helicópteros. Otra cifra impactante es que un 25/30 por ciento de la población están asignados a una unidad de reserva para movilizarse en tiempos de guerra.

Inestabilidad. El especialista en temas internacionales, Claudio Fantini sostiene, a la hora de analizar al Líder Supremo, que “si bien siempre fue un gobierno impredecible, Kim Jong-un es como el vecino loco de la calle, ese que se lleva mal con todo el barrio, se emborracha y cada tanto demuestra que él es malo para que la gente le tenga miedo”. “Siempre han utilizado (Corea del Norte) la fuerza militar y el ejército para hacerse respetar, para imponer respeto en el mapa geopolítico”, agrega a Perfil.

Fernando Navarro, también analista internacional que vive en China y se especializa en la región, coincide con su colega. “La estrategia, aunque no es nueva, es la del loco que asusta, cuando más peligroso se muestra menos se lo quiere enfrentar”, dice al recordar que “fue una estrategia que evitó muchos conflictos en la región y que le dio resultado”. 

El país volvió a ser noticia por continuar sus pruebas misilísticas (el proyectil volo 500 km), acciones que contribuyen a aumentar el clima de tensión que se vive en la zona. Esto hizo que medios internacionales ya empiezan a tratar el tema como “posible entrada en conflicto”, algo que, beneficia al juego de Kim Jong-un que se basa en generar tensión como estrategia geopolítica.

“A pesar de poder usar las ojivas nucleares, en caso de entrar en guerra, Corea del Norte cae al quinto día por la pobreza y los problemas que tiene puertas adentro”, insiste Navarro. “No hay forma que sostenga ningún tipo de conflicto bélico, ni siquiera en contra de Corea del Sur (país cuyas fuerzas militares son notablemente más reducidas)”, garantiza. 

La teoría de Fantini. El analista tiene una teoría en la que, según él, hay un hecho que marca un antes y un después en el trato de los países, sobre todo de los involucrados en la región, con Corea del Norte: el “extraño” asesinato de Kim Jong-nam, hermano de Kim Jong-un.

“Es el rasgo que muestra que algo cambia. El asesinato no pudo haber sido organizado por otro que no sea Kim Jong-un”, dice el especialista. “Ni siquiera lo hicieron parecer un accidente. Lo hizo para que todos vean que es capaz de cualquier cosa (aunque Kim ya había mandado a matar a otros parientes su hermano es el primer Kim que asesinan), y para mandarle un mensaje a China de que él piensa seguir en el poder ”, asegura Fantini. 

Para entender esta teoría hay que comprender la historia de la familia. Kim Jong-nam, era el hermano mayor de Kim Jong-un, por lo que durante mucho tiempo se lo señaló como sucesor de su padre, Kim Jong-il. Sin embargo, Kim Jong-nam intentó huir del país, incluso, cuando este estaba aun era gobernado por el régimen de su padre. 

Los dichos de Jorge Castro reflejan la importancia de China señalada por Fantini. “Al ser Corea un país invulnerable, EEUU no tiene otra alternativa que negociar directamente con Kim Jong-un a través de China”. 

Con este panorama, en el que hasta los países que solían tener una buena relación con Kim Jong-un ya le empiezan a soltar la mano, sólo queda por ver si las negociaciones y el triunfo de un pacifista como Moon Jae-in en Corea del Sur ayudan a calmar las aguas.