INTERNACIONAL

Putin mezcla la política con los Juegos Olímpicos de Sochi

Pese al temor a un atentado, la comunidad internacional reclamó más compromiso en Siria.

Foto:AFP

afp/ap/dpa

Desde Moscú

Con el temor de ser el blanco de ataques terroristas, los Juegos Olímpicos de Invierno fueron ayer inaugurados por el presidente de Rusia Vladimir Putin. La cita, que tuvo lugar en la ciudad de Sochi, estuvo cargada de un fuerte simbolismo político por la violencia en las repúblicas vecinas de Daguestán y Chechenia, que amenazan el evento deportivo. "Declaro abiertos los XXII Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi", sentenció Putin, gran impulsor de este proyecto olímpico que costó 51 mil millones de dólares y transformó al centro turístico ubicado en el mar Negro y próximo al Cáucaso.

Instantes antes de las solemnes palabras de Putin, el presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Thomas Bach, se dirigió al público y llamó a la paz durante la competencia. “Los Juegos Olímpicos permiten construir puentes y unir a la gente. No son para levantar muros y aislar a las personas. Son para abrazar la diversidad humana”, comentó el alemán, que dirige el COI desde septiembre. Para Rusia, la ceremonia de apertura ofreció la ocasión de exhibir al mundo su identidad post-soviética, que busca nuevamente un lugar de preeminencia en la escena internacional.

Sin embargo, el temor a un atentado encendió ayer todas las alarmas, cuando un pasajero ucraniano de un avión con destino a Estambul afirmó que había una bomba a bordo e intentó desviar la aeronave a Sochi. Las autoridades turcas enviaron un avión de combate F-16 cuando el piloto informó que había un intento de secuestro. El caza escoltó a la aeronave al aeropuerto Sabiha Gokcen de Estambul, sin registrarse incidentes. Ya en tierra, el individuo se entregó a la policía.

En tanto, los Juegos Olímpicos motivaron a que la comunidad internacional le pidiera a Putin mayor compromiso por la paz en Siria. Medio centenar de ex ministros, defensores de los derechos humanos e intelectuales exhortaron ayer al jefe de Estado a aprovechar la “tregua olímpica” para impulsar en la ONU una resolución que permita enviar ayuda humanitaria al país gobernado por Bashar Al Assad.
“Si los Juegos Olímpicos son un condensado de lo mejor de la humanidad, el espectáculo en Siria ofrece una muestra de lo peor que ella puede hacer. Los Juegos más caros de la historia se instalan al lado de la peor crisis humanitaria de nuestra época”, escribieron los activistas en una carta publicada por los diarios francés Le Monde, el británico Financial Times y el bimensual ruso Novaya Gazeta.

Entre los firmantes figuraron 15 ex ministros de Relaciones Exteriores, entre ellos la estadounidense Madeleine Allbright, la Premio Nobel de la Paz 2003 iraní Shirin Ebadi y el músico británico Peter Gabriel. Los firmantes le solicitaron a Putin que “redoble los esfuerzos para lograr un acuerdo en el seno del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre una resolución de carácter humanitario que inste a las partes en conflicto a facilitar el envío de ayuda y permitir a los servicios de socorro atravesar todas las fronteras y todas la líneas de frente".

Así se iniciaron los Juegos que amenazan con convertirse en los más políticos de los últimos tiempos.


Redacción de Perfil.com