INTERNACIONAL CUMBRE EN EL MARACANA

Putin, Poroshenko y Merkel acudirán a la final de la Copa

ansa/afp
Río de Janeiro

Los protagonistas estelares en el Maracaná serán los 22 jugadores de la Argentina y Alemania. Pero, además, en el palco oficial del estadio se jugará hoy otro partido, del que participarán algunos de los principales líderes del mundo. Allí, la presidenta Dilma Rousseff recibirá a sus pares Vladimir Putin, al ucraniano Petro Poroshenko, que vivirá un incómodo tête à tête con el ex jefe de la KGB, y a la  canciller alemana Angela Merkel, entre otros.

Putin y Poroshenko convivirán bajo un mismo “techo” en el mítico estadio de Río de Janeiro. La presencia del mandatario ruso, quien realiza una gira por América Latina que lo llevó a Cuba y Argentina, ya estaba confirmada puesto que participará del 14 al 16 de julio de la cumbre de los Brics, el bloque emergente que congrega a Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica.

La asistencia de Poroshenko, en cambio, fue anunciada por el gobierno brasileño, que precisó que el mandatario aceptó la invitación, similar a la que fue enviada a distintos jefes de Estados. El magnate ucraniano participaría también de un almuerzo que ofrecerá Dilma a los mandatarios huéspedes, en el que también estará sentado a la misma mesa Putin.

Por su parte, Merkel acudirá por segunda vez a un partido de su selección, tras asistir a la victoria sobre Portugal en la primera ronda. “Argentina no debe ser subestimada, pero yo apostaría por la victoria de Alemania”, aseguró ayer la canciller germana, confiada en el éxito de su equipo. En cambio, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner declinó la invitación del gobierno brasileño y no será de la partida.

La participación de Rousseff en la final, en la que entregará la Copa del Mundo al vencedor, será su test más difícil desde el partido inaugural, cuando fue insultada por la torcida brasileña.

Consultada sobre las agresiones verbales que sufrió el 12 de junio en San Pablo, la mandataria apuntó contra la “elite blanca”. “Quien asistió a los estadios fue principalmente quien tiene poder adquisitivo para pagar los ingresos al precio fijado por la FIFA. Y allí lo que predominó fue la elite blanca, que en algunos casos era el 90% del público, en otros el 80%, o el 75 %”, aseguró Dilma en el tramo final de “la Copa de todas las copas”.



Redacción de Perfil.com