INTERNACIONAL

El juez del Lava Jato Sergio Moro visitará la Argentina

Bautizado por el Diario El País como "El justiciero de Brasil", el magistrado que puso en jaque a políticos y empresarios de América Latina, llegará al país los primeros días de abril.

Juez Sergio Moro
Juez Sergio Moro Foto:Cedoc

Lava Jato, la mayor operación contra la corrupción en la historia de Brasil, tiene un protagonista fundamental: el juez Sergio Moro. Bautizado por el Diario El País como "El justiciero de Brasil", el magistrado que lleva adelante el caso -y que es considerado una de las personalidades más influyentes de su país- vendrá a la Argentina el 3 y 4 de abril invitado por el ministro de Justicia Germán Garavano, para disertar sobre la investigación anticorrupción a su cargo.

En el mismo contexto, el 22, 23 y el 24 de febrero se realizará en Perú, el seminario "Corrupción y Estado de Derecho" organizado por la Federación Latinoamericana de Magistrados, que también contará con la presencia de Moro. Allí le trasmitirá a otros magistrados de la región las claves para afrontar un caso tan complejo como el Lava Lato.

Moro visitará Argentina los días 3 y 4 de abril, invitado por el Ministro de Justicia Germán Garavano y el Presidente del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, Guillermo Lipera. La reunión estará coordinada por el Teodoro Kreckler, abogado que representa al Ministerio de Justicia en nombre del Programa denominado Justicia 2020 y Santiago Fontan Balestra en representación de dicho Colegio de Abogados.

Un caso histórico. En julio de 2013 la Policía Federal de Curibita (estado de Paraná) descubrió una operación de lavado de activos. La investigación derivó en Alberto Youseff, un experto en blanqueo de dinero cuyo testimonio (junto al de Paulo Roberto Costa, el ex director de Abastecimiento de Petrobras) fue la punta del iceberg que luego haría estallar el escándalo a nivel mundial.

Petrobras licitaba sus obras a grandes empresas de ingeniería y construcción de Brasil como parte de un programa impulsado por el entonces presidente Lula Da Silva y en ese momento su ministra de Energía, Dilma Rousseff, para estimular la creación de empleos en el país.

Para favorecer la contratación de algunas compañías, la petrolera pedía sobornos que rondaban el 3% del presupuesto, que se repartía entre políticos y empresarios. El dinero era reintroducido al sistema a través de negocios de hoteles, lavanderías y estaciones de gasolina para ser blanqueado. Luego era transferido al extranjero, a través de empresas 'fantasmas'.

Se estima que entre 2004 y 2012, casi 8.000 millones de dólares fueron licuados por esta red que operó en toda América Latina. 

La empresa constructora brasileña Odebrecht es la principal involucrada en el escándalo de corrupción en torno a la petrolera. El 8 de marzo de 2016, Marcelo Odebrecht, millonario y expresidente de la compañía que lleva su apellido, fue condenado a 19 años y 4 meses prisión. El juez Sergio Moro lo declaró culpable por el pago de más de US$30 millones en sobornos a funcionarios de Petrobras a cambio de obtener contratos e influencia

La causa tiene, hasta el momento, otros empresarios y operadores polìticos detenidos, algunos de ellos beneficiados con la figura de "delación premiada": el magnate brasileño Eike Batista, los abogados Ramón Fonseca Mora y Jürgen Mossack, socios principales de la firma Mossack-Fonseca, (epicentro de los denominados Panamá Papers), Joao Santana, publicista brasileño que dirigió campañas presidenciales en su país de Da Silva y Rousseff.

Impacto en América Latina. El 21 de diciembre, una corte de Nueva York anunció que la compañía reconoció haber pagado sobornos por más de 35 millones de dólares en la Argentina entre 2007 y 2014, a cambio de grandes contratos para construir obras públicas. La constructora hizo los pagos en asociaciones para al menos tres proyectos de infraestructura, lo que le reportó a la empresa beneficios cercanos a los 278 millones de dólares. Por este caso, están en la mira cerca de 100 compañías argentinas y la investigación apunta a Julio de Vido, exministro de Planificación durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner.

Odebrecht admitió además haber pagado 349 millones de dólares en Brasil, 98 en Venezuela, 92 en República Dominicana, 34 en Ecuador, 29 en Perú, 11 en Colombia y 10,5 en México, según funcionarios estadounidenses, brasileños y suizos.


El 19 de enero de 2017, el juez de la Corte Suprema de Brasil Teori Zavascki, murió al estrellarse la avioneta en la que viajaba. El magistrado era un eslabón clave en la investigación de corrupción porque tenía a su cargo las confesiones de casi 80 ejecutivos de la constructora, en las que detallaban cómo sobornaban a funcionarios para obtener favores a cambio. Si bien el contenido es secreto hasta ahora, se cree que desde estos nuevos datos aportados pueden surgir más denuncias de corrupción que, en este caso afectarían al gobierno de Michel Temer, actual mandatario brasileño


El 30 de enero, la presidenta de la Corte Suprema de Brasil, Carmen Lúcia Antunes, aceptó formalmente la delación premiada de 77 ejecutivos de Odebrecht, uno de los cuales acusó al presidente Michel Temer de pedirle 3 millones de dólares para sostener una campaña electoral de su partido. Con la decisión, el caso pasará a la fiscalía general, que determinará sobre el contenido de las declaraciones para iniciar la investigación a funcionarios y parlamentarios acusados de recibir sobornos y financiar de modo ilegal las campañas políticas.