INTERNACIONAL INCERTIDUMBRE EN ESPAÑA

Rajoy rechazó ser investido presidente y el PSOE negocia con Podemos

El mandatario admitió ayer que no cuenta con respaldo en el Congreso para formar nuevo gobierno. Pablo Iglesias propuso ayer una coalición de izquierda con Pedro Sánchez.

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Foto:AFP

La incertidumbre política en España da lugar a todo tipo de conjeturas, negociaciones y pactos. Ayer no fue la excepción. En un día movido en el Palacio de la Zarzuela, el rey Felipe VI recibió al presidente Mariano Rajoy, quien rechazó la posibilidad de formar gobierno debido a la falta de apoyo parlamentario de la oposición. Ante ese escenario, el monarca convocará el miércoles que viene a una nueva ronda de consultas con los líderes de los grupos parlamentarios, quedando el camino abierto para que el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) intente liderar un gobierno de coalición
de izquierda.

“Mantengo mi candidatura aunque aún no tenga los apoyos necesarios”, dijo Rajoy en una posterior conferencia de prensa, en la que criticó a Sánchez por “no dialogar con el partido que sacó más votos en las elecciones”. Así, el presidente español mantuvo su postura de ser el candidato del Partido Popular (PP) en caso de nuevas elecciones, al tiempo que se expresó a favor de un pacto con el PSOE y Ciudadanos.

Podemos había sorprendido ayer por la mañana al proponerle al rey un acuerdo con los socialistas e Izquierda Unida, lo que podría ser para muchos “un regalo envenenado” a Pedro Sánchez, quien sería presidente del Gobierno y contaría con Pablo Iglesias como vice. Con esa jugada, la formación nacida al calor del 15M recuperó el protagonismo y la iniciativa, tras internas con sus socios regionales de Galicia, Cataluña y Valencia. Ese pacto inquieta a los barones socialistas, que temen que se trate de una telaraña laboriosamente tejida para hacer caer en la trampa al partido.

Desde Podemos confiaron a PERFIL que la propuesta “es un regalo envenenado”. “Se tiró así al aire para que digan que no. Si aceptan, va a ser muy difícil gestionar un gobierno con mitad de ministros del PSOE, mitad de Podemos y uno de Izquierda Unida. Si lo rechazan, habrá nuevas elecciones y Podemos podrá decir que no quisieron un gobierno del cambio”, explicó una fuente cercana a Iglesias. Esa estrategia buscaría que los socialistas sean “el Pasok español”, es decir, que caigan en las encuestas y sean desplazados por otra fuerza de centroizquierda, que polarizaría la nueva campaña con los populares. “Es una maniobra muy bien pensada para poner entre la espada y la pared al PSOE. Hay voces dentro de Podemos a las que esto no les gusta. Hay otros que creen que Sánchez está tan desesperado que aceptará”, agregó el dirigente de Podemos.

Los socialistas están entre dos fuegos, con las llamas amenazando su flanco derecho e izquierdo y consumidos por peleas intestinas. Los “barones”, presidentes de las Comunidades Autónomas Regionales, rechazan un pacto con Podemos, que propone un referéndum en Cataluña. Susana Díaz y el ex presidente Felipe González son dos de sus más férreos opositores. “El PSOE es el actor clave, pero por otra parte es el que más dilemas tiene. Si apoya al PP pierde a su electorado, y si hace coalición con Podemos, pierde a otra parte”, explicó Francisco de Borja Lasheras, director adjunto de la oficina de Madrid del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores.

El líder socialista anunció ayer que “hará un gobierno de cambio y progresista”, abriendo la puerta a un acuerdo con Iglesias.
Otro de los escenarios que Sánchez quiere evitar son nuevas elecciones, en las que el PP podría recuperar votos que se “fugaron” el 20 de diciembre a Ciudadanos y el PSOE podría perder apoyos ante la remontada de Podemos. Paradójicamente, Sánchez es quien hoy está mejor posicionado para formar gobierno, pero también quien más amenazas tiene en su horizonte político.



Leandro Dario