INTERNACIONAL VIDEO

Claves | Renuncia o juicio, cuál es el futuro de Temer y Brasil

Con una base de aliados cada vez más pequeña, el presidente promete resistir una crisis que parece agravarse cada vez más.

Temer resiste la crisis que podría acabar con su presidencia.
Temer resiste la crisis que podría acabar con su presidencia. Foto:Captura de video.

Brasil se acerca a horas decisivas en el nuevo y último capítulo de la dramática crisis política que vive desde hace al menos tres años, que ya provocó la caída de una presidente constitucional, Dilma Rousseff, y que amenaza con derribar a quien la sucedió, Michel Temer.

Acosado judicialmente tras la difusión de un audio en el que conversa animadamente con un empresario -que, entre otras cosas, le confiesa que tiene un “infiltrado” en la Justicia y que ya se está ocupando de un político en desgracia para que no hable- Temer ha jurado una y mil veces que no renunciará, pero las cosas le resultan cada vez más difíciles.

Cuatro de sus cinco asesores más cercanos debieron renunciar, alcanzados por denuncias de corrupción en el marco del escándalo del Lava Jato. Tres lo hicieron la semana pasada, dos de ellos en menos de 24 horas. Ministros clave de su gabinete debieron hacer lo mismo.

Temer resiste con un argumento hipócrita: su salida haría aun más difícil que Brasil deje atrás la dura situación económica que atraviesa, luego de que en 2016 su PBI se derrumbara. Precisamente, ese fue el argumento con el que él y sus aliados –los mismos que ahora le buscan ya un sucesor- esgrimieron para pedir que Dilma deje el gobierno por prácticas de gestión que han utilizado todos los presidentes de la democracia: su permanencia, decían, hace más difícil salir de la crisis.

Los escenarios que ahora se abren para una salida de Temer, descartada su renuncia, son los siguientes:

-El Tribunal Supremo Electoral (TSE), que investiga la financiación de la campaña que llevó al poder a la fórmula Dilma Rousseff-Michel Temer, confirma que se utilizaron fondos “negros”, y anula su triunfo. Con Dilma ya destituida, Temer queda fuera del poder automáticamente.

-El Congreso aprueba el inicio de un proceso de impeachment.

-La Justicia avanza con un juicio penal que le ha abierto al presidente.

De todas las opciones, la primera es, claramente, la menos traumática. Anulada la victoria de Temer, el Congreso debe elegir en 30 días un nuevo o nueva presidente, que culmine el mandato que inició Dilma en 2015. El impeachment y la causa penal son procesos engorrosos, que llevarían mucho tiempo. El fallo del TSE debería salir el próximo martes. Pero podría postergarse. Parece que la crisis brasileña “não tem fim”.