INTERNACIONAL

Siguen las protestas en Brasil contra Dilma Rousseff

El expresidente Fernando Henrique Cardoso consideró que sería un "gesto de grandeza" que la mandataria renuncie a su cargo.

Luego de un fin de semana de protestas en Brasil, donde cerca de 130 mil personas se congregaron en las calles de diferentes ciudades a pedir el juicio político a la presidenta Dilma Rousseff, las manifestaciones parecen no terminar.  Dos son los factores que movilizan a la gente a salir a la calle son: la persistencia de una crisis económica y la incapacidad del sistema político para sancionar la corrupción.

La situación económica no deja deteriorarse, como consecuencia del descenso en el precio del petróleo y las materias primas, provocado por la disminución de la demanda internacional. Sumado a esto, la inflación alcanza ya los dos dígitos. La economía se encuentra al borde de la recesión. La divisa nacional se ha depreciado fuertemente con respecto al dólar

Rousseff por su parte, y ante este escenario de protestas, decidió reunirse de modo urgente con sus ministros. Su imagen pública en este tiempo, donde no ha logrado superar la inestabilidad que devora la credibilidad de su gobierno, cayó a 8%, según la última encuesta de la publicación DataFolha.

Pedido de renuncia. El expresidente de Brasil Fernando Henrique Cardoso consideró que sería un "gesto de grandeza" que la mandataria Dilma Rousseff deje cargo o por lo menos admita los errores que llevaron al desplome de la popularidad de su gobierno. "Lo más significativo de las manifestaciones es la persistencia del sentimiento popular de que el gobierno, aunque legal, es ilegítimo", indicó el funcionario en un mensaje publicado en Facebook.



Redacción de Perfil.com