INTERNACIONAL

Tensión en Chile y Perú por fallo que definirá límites marítimos

Lima reclama una zona bajo la soberanía de Santiago. Humala y Piñera prometen acatar la resolución, pero hay dudas sobre su implementación.

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Con la expectativa y la tensión propias de un mundial de fútbol, Chile y Perú están en vilo, ante el fallo de la Corte de Justicia de La Haya, que se conocerá mañana y definirá los límites marítimos entre ambos países. Aunque ninguno de los gobiernos conoce el contenido del fallo, en Lima prima el triunfalismo y en Santiago de Chile, la resignación. En juego hay 37.967 kilómetros cuadrados de mar, de incalculable riqueza ictícola y mineral.

Lo cierto es que, cualquiera sea el dictamen, Ollanta Humala está ante una situación más cómoda que su par Sebastián Piñera, ya que no tiene nada que perder. Perú demandó a Chile en enero de 2008, durante la presidencia de Alan García. En esa presentación, Lima pidió al tribunal que estableciera el límite marítimo entre ambos países, el cual, según argumentó, no estaba definido. Así, pretende que se imponga una delimitación equidistante y que la frontera por mar se calcule desde el Punto Concordia. Chile respondió que los límites ya están prefijados, corren en una línea paralela a partir del Hito 1 y que fueron admitidos por la Declaración de Santiago de 1952 y por el convenio de zona fronteriza marítima de 1954.

Además, la argumentación legal peruana, sólida y cuidadosamente elaborada, reclama otra porción de 27.800 kilómetros cuadrados, ubicados más allá de las 200 millas de la costa de Chile y llamado el triángulo exterior. Según Santiago, se trata de aguas internacionales.
“El consenso es que el fallo será negativo para Chile. Pero Chile es un país serio y está preocupado en mantener su reputación, que vale más que el territorio en disputa. Así, acatará el fallo. Además, las oportunidades comerciales y de integración con Perú son enormes. Lo que se puede ganar es mucho más de lo que se puede perder”, explicó a PERFIL desde Santiago el politólogo Patricio Navia, profesor de la Universidad Diego Portales. De hecho, los dos integrantes de la Alianza del Pacífico tienen un gran dinamismo en sus relaciones económicas, con una inversión de más de 8 mil millones de dólares de Chile en Perú y una cifra similar de Lima en el país vecino.

Los dos gobiernos aguardan lo que consideran un hito histórico. Humala anunció que escuchará el veredicto en la Casa de Pizarro, acompañado por su gabinete y por las principales figuras del oficialismo y la oposición. Piñera, por su parte, aguardará el dictamen junto a su canciller, Alfredo Moreno, tras lo cual dialogará con los líderes de los partidos políticos de su país.
Si bien los dos se comprometieron a acatar el fallo –que no puede ser apelado–, hay dudas sobre el calendario de su implementación. “No es solamente acatar el fallo, es cumplirlo. Y las sentencias se cumplen. Porque también ahí están el compromiso y el honor”, sostuvo esta semana Humala en diálogo con su cuerpo diplomático. Desde la otra vereda, Piñera advirtió: “El fallo se respeta, se cumple, pero el cumplimiento, la implementación, necesariamente va a tener que ser gradual y con acuerdos”.

Perú espera que el diferendo sea una reivindicación histórica, tras ser derrotado en la Guerra del Pacífico. Chile quiere terminar con las disputas territoriales. Ahora, la palabra la tiene La Haya.



Leandro Dario