INTERNACIONAL


Un argentino compró objetos nazis y de Hitler por 580.000 dólares

Fue en una subasta realizada en Munich el sábado pasado en la que se vendieron pertenencias de los jerarcas nazis.

Un comprador que se identificó como argentino compró en una subasta realizada en Munich el sábado pasado objetos personales de los jefes nazis, valorados en más de 580.000 dólares. 

En la puja, que tuvo lugar en la casa de subastas Hermann Historica de Munich, había 169 objetos que pertenecieron al médico estadounidense John K. Lattimer, quien se encargó de asistencia de los acusados en los juicios de Nuremberg.

Entre los ítems más curiosos, se vendieron unas medias de Adolf Hitler, por 18.000 euros (20.404 dólares). También se subastó una colección de transcripciones de escuchas telefónicas secretas originales de los prisioneros en Nuremberg; el martillo del juez Robert H. Jackson, que fue el fiscal principal en esos juicios y algunas de las sogas que se usaron para colgar a los principales criminales de guerra en su ejecución el 16 de octubre 1946.

El hombre argentino, que fue descrito por el diario alemán Bild como "el comprador de la segunda fila", adquirió 36 objetos, entre ellos el último uniforme militar de Adolf Hitler por 275.000 euros (311.740 dólares); sus pantalones por 62.000 euros (70.283 dólares); y una radiografía de la cabeza del dictador hecha en julio de 1944 por 21.000 euros (23.805 dólares).

También compró ropa interior del jefe de la fuerza área alemana nazi Herman Göring "parcialmente enmohecida" por 3.000 euros (3.400 dólares); su reloj por 42.000 euros (47.611 dólares), y el recipiente de latón en el que se escondió el cianuro con el que el comandante nazi se suicidó dos horas antes de su ejecución programada en Nuremberg por 26.000 euros (29.473,dólares).

El comprador que usó el número 888, preguntado por el periodista del medio alemán, explicó en inglés con fuerte acento español que venía de la Argentina y que los objetos estaban destinados "a un museo" sin entrar en más precisiones. El diario destacó en su nota que varios dirigentes nazis se fugaron a nuestro país después de la Segunda Guerra Mundial y se planteó si el hombre actuaba como representante de un coleccionista privado.



Redacción de Perfil.com