INTERNACIONAL EN ESPAÑA


Un argentino fue encarcelado por reclutar yihadistas

PERFIL lo entrevistó en 2014. Dijo tener la “conciencia tranquila” y negó los cargos.

Casa. Una foto del joven con familiares en Santiago del Estero.
Casa. Una foto del joven con familiares en Santiago del Estero. Foto:cedoc
Madrid

El santiagueño César Raúl Rodríguez, alias “Omar el argentino”, fue detenido en Madrid, para cumplir la condena a ocho años de prisión que le impuso la Justicia española por ser parte de una “organización terrorista” de matriz islámica que captaba yihadistas y los enviaba a Siria a combatir para EI.
Rodríguez, que estaba en libertad condicional, fue detenido el miércoles, junto a otros tres integrantes de nacionalidad marroquí de la organización llamada Brigada Al Andalus.

Guantánamo. La brigada era liderada por el ex preso de Guantánamo Lahcen Ikassrien y, según la Justicia española, era una “auténtica plataforma de envío de combatientes yihadistas” a Siria.
La policía española detuvo a Ikassrien y a los otros ocho miembros de la célula en junio de 2014 en Madrid.
El tribunal madrileño impuso a Ikassrien, un marroquí de 48 años, una pena de diez años de cárcel por “integración en organización terrorista en grado de dirigente”, y otra de un año y medio de prisión por “falsedad en documento oficial”.

Los otros ocho acusados, entre ellos Rodríguez, fueron condenados a ocho años de prisión “como integrantes de la organización terrorista”
La sentencia sostiene que desde 2011, y hasta su desarticulación, en junio de 2014, los detenidos “realizaron labores de captación, radicalización, adoctrinamiento y posterior envío de voluntarios yihadistas” a Siria, par sumarse a los grupos yihadistas Estado Islámico y Jabat al Nusra, filial de Al Qaeda en ese país.
Según el Ministerio del Interior español, el grupo envió al menos a once yihadistas hacia zonas de conflicto, partiendo desde Marruecos y España.

Defensa. En junio de 2014, poco después de haber sido detenido por primera vez, Rodríguez habló con PERFIL desde Madrid.
“Lo que me hicieron a mí y a mi familia no se lo deseo ni a mi peor enemigo: de un momento a otro pasé de ser un ciudadano normal a un terrorista”, dijo Rodríguez, en ese entonces de 25 años.
“Me tiraron la puerta abajo a las cuatro de la mañana, me echaron al suelo y a la media hora me llevaron detenido. Una de mis hijas quedó traumada, ahora se despierta en mitad de la noche”, agregó al describir cómo fue su arresto.

Rodríguez emigró desde Santiago del Estero en 2004 junto a su familia. Sus padres y hermanos se volvieron, pero él se quedó, se casó con una marroquí, con la que tiene dos hijas, y se convirtió al islam.
En la entrevista, expresó su deseo de regresar a su país. “Quiero llevarme a mi mujer y a mis hijas a la Argentina”.
Rodríguez admitió conocer a los otros condenados. “Ibamos a rezar a la misma mezquita y nos juntábamos a comer o a jugar al fútbol. Son padres de familia, buena gente, pero no los conozco más allá de eso ni en su intimidad”.
“No tengo nada que temer, porque tengo la conciencia limpia”, concluyó.

agencias