INTERNACIONAL ACCIDENTE EN BALI

Un avión se partió en el mar en Indonesia pero sólo hubo heridos

Viajaban 101 pasajeros y siete tripulantes. La nave se despistó mientras aterrizaba en la isla asiática. Aerolínea con muchas fallas de seguridad.

PERFIL COMPLETO

Un avión se despistó ayer en Bali, Indonesia, y cayó al mar, dejando alrededor de 22 personas heridas, en un incidente que no registró víctimas mortales pero estuvo cerca de la tragedia, cuando la nave, de la aerolínea indonesia Lion Air, que estaba aterrizando, impactó contra el agua. Todos los pasajeros y tripulantes fueron rescatados, según informó la agencia de rescates de Bali.

Las primeras versiones indican que había 101 pasajeros y siete tripulantes a bordo. Los afectados, que sufrieron heridas en la cabeza y fracturas, fueron trasladados a tres hospitales de la isla. Las imágenes televisivas difundidas mostraban al avión flotando en el mar, mientras policías socorrían en botes a las víctimas del accidente. El avión sólo transportaba a tres extranjeros: un francés y dos singapurenses. Todos salieron ilesos del accidente.

El director general de aviación del Ministerio de Transporte de Indonesia, Harry Bakti Gumay, informó que el avión se pasó de la pista y cayó al mar desde una altura de 50 metros. Aún se desconoce la causa del incidente y se abrió una investigación para dilucidar qué sucedió con la aeronave.

Al parecer, el aparato habría errado a la pista durante el aterrizaje en el aeropuerto internacional de Denpasar. “El avión no tocó la pista sino que cayó al océano que la bordea”, afirmó en una conferencia de prensa el director general de la compañía, Edward Sirait. El fuselaje del aparato se partió en dos y quedó parcialmente sumergido. Las condiciones meteorológicas en el momento del aterrizaje eran buenas, lo que aumentó aún más las dudas sobre el motivo del accidente.

“El avión estaba en posición de aterrizaje cuando de pronto vi que se acercaba al mar y finalmente cayó al agua”, dijo Dewi, un pasajero con heridas leves. “Todos gritaban aterrorizados por temor a ahogarse. Dejé mis pertenencias y me dirigí a una puerta de emergencia. Salí del avión y nadé hasta que los socorristas saltaron al agua para ayudarme”, completó, aún conmocionado por lo sucedido.

El jefe de policía de Bali, Arif Wahyunadi, dijo que el Boeing 737-800, con capacidad para 180 personas, había llegado proveniente de Bandung, la capital de la provincia de Java Occidental.

Lion Air es una empresa muy cuestionada en Europa y los Estados Unidos, destinos a los que no puede volar porque es considerada “una compañía aérea de riesgo”. También tiene mala reputación en Indonesia, donde tuvo entre 2004 y 2006 seis accidentes. Sin embargo, ninguno de ellos fue mortal, ya que se trató con frecuencia de aparatos que salían de la pista de aterrizaje o tenían desperfectos técnicos.

En enero de 2012, Lion Air fue sancionada tras la detención de algunos de sus pilotos en posesión de metanfetaminas. A pesar de los escándalos, se trata de la principal compañía privada de Indonesia, con un crecimiento astronómico gracias al auge del transporte aéreo en ese país. La empresa ofrece pasajes baratos y controla el 45% del mercado indonesio.

La línea aérea sacudió el sector aeronáutico comercial el mes pasado, al firmar un contrato por 24 mil millones de dólares para comprar 234 aviones de Airbus, el mayor encargo que se le haya hecho a esa compañía. En 2012 también hizo el mayor pedido en la historia de Boeing, por 230 aviones, que serán entregados escalonadamente desde 2014 hasta 2026. Ese contrato le costará a Lion Air 1.700 millones de dólares.

En plena expansión, la compañía sufrió ayer un duro revés, tras el accidente que dejó a su aeronave sumergida en el mar de Bali y a 22 de sus pasajeros internados con distintas heridas en hospitales de la zona tras protagonizar un accidente
hollywoodense.

 

El recuerdo del Hudson

Las imágenes de ayer en Bali recordaron un accidente muy similar que ocurrió cuatro años atrás en los Estados Unidos. En 2009, un avión Airbus 320 de la compañía US Airways, con 155 personas a bordo, cayó en el río Hudson, en las afueras de Manhattan, sin dejar víctimas fatales.

La aeronave había despegado del aeropuerto de La Guardia, en Nueva York, con destino a Charlotte, Carolina del Norte, en los Estados Unidos.

Por ese entonces, la prensa norteamericana calificó como un “milagro” lo sucedido y alabó la pericia del piloto, que se posó sobre el curso fluvial de manera suave y calmada.  Según la Administración Federal de la Aviación Civil de los Estados Unidos, el accidente había sido provocado por una bandada de pájaros que habrían chocado contra la aeronave tras el despegue.



afp/ap/dpa desde Bali