INTERNACIONAL

Un debate democrático en Brasil, lo que falta en Argentina

Por Ceferino Reato desde Brasil. “Saudade” en Río: por qué ellos pueden y nosotros no.

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Foto:AFP

Ella, de camisa colorada, pantalón oscuro y gestos decididos, enfatizó su agenda de realizaciones en política social y la afinidad de su Partido de los Trabajadores com “el pueblo pobre del Brasil”; Él, de traje azul, elegante y bien articulado, machacó sobre las denuncias de megacorrupción en Petrobras, la inflación y el parate económico.

Fue anoche en los estudios de la cadena de TV Globo, la principal de este país, en Río de Janeiro, durante el cuarto y último debate entre la presidenta Dilma Rousseff, que va por su reelección, y el socialdemócrata Aécio Neves, ex gobernador de Minas Gerais y nieto de Tancredo Neves, el padre de la democracia moderna em Brasil.

El debate fue punzante pero respetuoso, una muestra de lo mejor de la democracia que los vecinos han sabido conseguir. Y comenzó ocho minutos después de lo previsto, cuando terminó la novela del prime time, Imperio, que es poco menos que una cita obligada para la mayoría de los habitantes de este país.

Hoy se sabrá, con los últimos sondeos, si este ágil intercambio de ideas, propuestas y chicanas ha tenido algún efecto entre los indecisos que todavía no saben por quién votarán este domingo, en la segunda vuelta electoral que definirá al próximo presidente de nuestro colosal e influyente vecino.

Los sondeos coinciden en otorgar una leve pero clara ventaja a Dilma (acá hasta los políticos son llamados por sus nombres). Pero, no conviene olvidar que su majestad en una democracia es el votante y que las empresas de encuestas erraron bastante en la primera vuelta, hace tres semanas.
La política exterior estuvo ausente del debate y con ella nuestro país.

Se lo vio entre la hinchada de Aécio a Arminio Fraga, ex titular del Banco Central y seguro ministro de Economía si los socialdemócratas, herederos del ex presidente Fernando Henrique Cardoso, vuelven al poder.

La troupe de Dilma pobló buena parte de las tribunas de los estudios de la red Globo, con el jefe de Gabinete, Aloizio Mercadante, un viejo conocido de la prensa extranjera, a la cabeza.

Perfil.com estuvo allí, entre las 300 personas que asistieron al evento, invitado por el Grupo Brasil, que nuclea a las empresas de este país radicadas en la Argentina, junto con periodistas de otros três medios.

Visto com ojos argentinos, el debate puso de manifiesto uno de los puntos débiles de la democracia argentina: la ausencia de debates entre nuestros candidatos a cualquier cargo, desde intendente a Presidente. Eso es parte de lo que los analistas llaman “una democracia de baja calidad”.

Baja calidad porque para protagonizar un debate así los candidatos deben tener ideas sobre todos los temas de gobierno y, además, querer y saber expresarlas. Es decir, una actitud de servicio, honestidad y respeto, que debería estar en la base de un buen político.

Su majestad, el votante, cómodamente instalado en su casa, puede escuchar a los candidatos sobre los temas que realmente le interesan y, tal vez más importante aún, verlos en vivo y directo anticipando lo que harían si lo favorece con su sufragio.

En Brasil, estos debates fueron instalados por dos cadenas de TV rivales, Globo y Bandeirantes. ¿Habrá algún medio de comunicación en la Argentina que se anime a mejorar la calidad de nuestra democracia impulsando un ágora semejante?

*Editor ejecutivo de la revista Fortuna.



Ceferino Reato*