INTERNACIONAL IMPROVISO AL HABLAR DE ‘GENOCIDIO’


Un discurso papal más explícito de lo que se preveía en los papeles

En los discursos escritos que el Vaticano había preparado para que Francisco pronunciara durante su primer día en Armenia, la palabra “genocidio” no figuraba. La Santa Sede había optado por referirse al “Gran Mal”, como los propios armenios suelen llamar a la matanza perpetrada por el Imperio Otomano. Sin embargo, el Papa se salió del libreto y habló de “aquel genocidio que, por desgracia, inauguró la triste lista de las terribles catástrofes del siglo pasado”.
Y luego agregó sin leer: “Es muy triste que, tanto en el caso armenio como en los otros dos, las grandes potencias internacionales miraban hacia otra parte”. De esa forma, Francisco equiparó la masacre de armenios con los otros dos grandes exterminios del siglo XX: el Holocausto nazi y la eliminación física de disidentes en la Unión Soviética estalinista.
En la previa a la gira, todo parecía indicar que Jorge Mario Bergoglio evitaría utilizar ese rótulo que tanta irritación causa en el gobierno de Turquía. No porque lo considere inadecuado: en 2015, ya se había referido al “genocidio” armenio  y había provocado que Ankara llamara a consultas a su embajador en el Vaticano. Esta vez, sin embargo, parecía que primaría el cálculo político: poco antes del viaje a Armenia, el vocero de la Santa Sede, el padre Federico Lombardi, explicó que el deseo del papado era evitar que la histórica visita quedara enfrascada en una discusión semántica. Por esa razón, “genocidio” no aparecía en los papeles.
Otros indicios apuntaban en la misma dirección. Según el diario Vatican Insider, Francisco había dicho hace apenas una semana que la categoría “genocidio” no le parecía correcta para referirse a la persecución de cristianos en Medio Oriente: en ese caso él prefiere hablar del “martirio cristiano”. Sin embargo, para la cuestión armenia la palabra sí le parece adecuada, ya que las razones de la matanza no sólo involucraron motivos religiosos sino también étnicos y políticos. No tuvo pelos en la lengua para expresarlo durante su paso por Armenia.

Redacción de Perfil.com