INTERNACIONAL LA ORDEN DE BERGOGLIO

Un jesuita venezolano será el ‘papa negro’

Es la primera vez que un latinoamericano lidera la orden más influyente del catolicismo. La oposición venezolana lo considera “filochavista”, aunque ha sido crítico del gobierno.

Sonrisas. Sosa en un encuentro anterior con el pontífice, con quien comparte la orden.
Sonrisas. Sosa en un encuentro anterior con el pontífice, con quien comparte la orden. Foto:cedoc
El padre venezolano Arturo Sosa fue elegido ayer superior general de los jesuitas, el popularmente llamado “papa negro”, anunció la orden creada por San Ignacio de Loyola, a la que también pertenece al papa Francisco.
Sosa, nacido en Caracas y que cumplirá 68 años en noviembre, será el 31º superior de la Compañía de Jesús, y el primer latinoamericano.

El religioso venezolano –que sucede al español Adolfo Nicolás, quien renunció al cumplir los 80 años– fue elegido por la 36ª congregación general de los jesuitas, en Roma.
Un total de 212 electores de más de sesenta países participaron de la elección en la sede mundial de la orden, muy cerca de la plaza de San Pedro. Como es habitual, el primero a quien se comunicó el nombre del elegido fue el papa Francisco.

Cinco siglos. Es la primera vez en casi 500 años de historia de los jesuitas, la orden más numerosa e influyente del catolicismo, que su líder no es europeo, señaló el Osservatore Romano, el diario del Vaticano.
El nuevo “papa negro” –como se conoce popularmente al superior general debido al color de su hábito y al poder oculto que la historia le ha atribuido a la sombra del pontífice– es descrito por sus allegados como un brillante intelectual, con gran capacidad de liderazgo, que desarrolló en Venezuela una destacada carrera académica y de reflexión política.

Sosa es licenciado en Filosofía por la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas y doctor en Ciencias Políticas por la Universidad Central de Venezuela.
En Venezuela fue rector de la Universidad Católica del Táchira y director del centro de análisis y de estudios Gumilla.
El nuevo “papa negro”, que era consejero de su antecesor, fue también el primer venezolano nombrado superior provincial de los jesuitas en Venezuela, entre 1996 y 2004.

Mediación. La irrupción de Hugo Chávez en la política marcó a fuego a Sosa. “Se decía que tenía ciertas simpatías pro chavistas, y que eso influyó en su nombramiento como rector de la Universidad Católica del Táchira, para alejarlo de Caracas y de la polémica”, recordó uno de sus estudiantes.
Para el padre Jesús Aguirre, que fue su profesor, Sosa quedó “marcado” en 1992 cuando medió ante las autoridades por la negativa de Chávez, preso por su intento de golpe del 4 de febrero de ese año, a ser trasladado a una cárcel fuera de la capital.

“El participó como mediador por la Iglesia católica y quedó muy marcado como si fuera filochavista. Los grupos de oposición lo vieron con recelo y desconfianza. Pero sus últimos textos fueron muy críticos con el gobierno”, dijo Aguirre.

agencias