INTERNACIONAL HURACÁN DE CATEGORÍA 4

Matthew dejó 108 muertos en Haití y Florida declara la emergencia

Dejó zonas devastadas del Caribe. Se aproxima a la costa atlántica de EE.UU. Ya hay más de dos millones de evacuados.

Huracán Matthew
Huracán Matthew

Al menos 108 personas murieron en Haití por los efectos del huracán Matthew, que se reforzó a categoría 4 y se acerca a Estados Unidos, donde más de dos millones de personas estaban llamadas a evacuar el litoral atlántico este.

Está previsto que el huracán, que se fortaleció este jueves y subió a la categoría 4 de la escala de Saffir-Simpson (de cinco niveles), llegue a Florida durante la madrugada del viernes, según el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos.

Por ese motivo, el presidente estadounidense, Barack Obama, anunció un plan de ayuda federal a Florida (sudeste), adonde llegará en las próximas horas el huracán Matthew, que ya dejó más de 100 muertos en el Caribe.

Al decretar el estado de emergencia federal, el presidente permite desbloquear rápidamente recursos federales de asistencia y que las agencias de seguridad interior (DHS) y de gestión de situaciones de emergencia (Fema), coordinen las labores de rescate.

Mientras tanto, el ministro del Interior haitiano, François Anick Joseph, dijo este jueves por teléfono a la AFP que al menos 108 personas habían muerto en el país, el más pobre de las Américas. 

"Toda la costa sur de Haití, desde la ciudad de Les Cayes hasta Tiburon, está devastada", añadió Pierre-Louis, contactado por teléfono por la AFP. El acceso a la zona afectada seguía siendo difícil 48 horas después del paso del huracán.

En su paso por el Caribe, Matthew causó también cuatro muertes en República Dominicana, donde más de 36.500 personas fueron evacuadas y más de 3.500 hogares resultaron destruidos o inundados.

Según el último boletín del NHC, a las 15H00 GMT Matthew se encontraba 40 km al oeste de Nassau, capital de las Bahamas, y 290 km al sudeste de West Palm Beach, un balneario situado unos 100 kilómetros al norte de Miami, con vientos de 220 km/h. "Es el huracán más potente que golpea esta zona en décadas", advirtió el NHC.

"No vayan a hacer surf, no vayan a las playas. Morirán", advirtió con gravedad este jueves el gobernador de Florida, Rick Scott, en una conferencia de prensa.

El vecino estado de Georgia también ordenó evacuar este jueves a los habitantes de su litoral. "Ordeno ahora una evacuación obligatoria de todas las zonas situadas al este de la autopista I95", un área que comprende seis condados, instó el gobernador de Georgia, Nathan Deal, en un comunicado.

En Carolina del Sur, de las 250.000 personas a las que se les había recomendado evacuar, 175.000 lo habían hecho hasta la mañana de este jueves, informó el gobernador Nikki Haley, quien consideró que esa cifra "no es suficiente".

Los candidatos presidenciales, Hillary Clinton y Donald Trump, también exhortaron a los ciudadanos a que evacuen las zonas en peligro, pero algunos habitantes desafiaban estas recomendaciones.

Según las autoridades aeroportuarias, se anuló el 90% de los vuelos previstos para este jueves en Miami.

La devastadora potencia de Matthew seguía entre tanto barriendo el centro del archipiélago de las Bahamas, donde se cerraron los aeropuertos y los cruceros turísticos fueron desviados. Las autoridades llamaron a sus habitantes a ubicarse en las alturas de la las islas por temor a la subida del agua.

Haití, muy vulnerable a las inclemencias climáticas debido a una importante deforestación, intenta aún recuperase del terremoto de 2010 que dejó más de 200.000 muertos en el país más pobre del Caribe. Ahora teme que se manifieste un resurgimiento de la epidemia del cólera dado que se registraron ocho nuevos casos.

Las elecciones presidenciales en el país, previstas para el domingo, se pospusieron el miércoles ante la situación dejada por el huracán. 

Previamente, Matthew descargó toda su furia en el extremo oriente de Cuba, donde los municipios Baracoa, Imías, Maisí y San Antonio del Sur de la provincia de Guantánamo estaban aislados y con bastantes destrozos, aunque no se tenía constancia de víctimas.