INTERNACIONAL CASO INéDITO

Un príncipe gay de la India abrió su palacio a personas LGBT

Desheredado por su familia, Manvendra construye un refugio para personas homosexuales.

El príncipe dirige “Lakshya Trust”, una organización benéfica de ayuda personas LGBT desde 2006.
El príncipe dirige “Lakshya Trust”, una organización benéfica de ayuda personas LGBT desde 2006. Foto:AFP

El príncipe Manvendra Singh rompió estereotipos, tradiciones y tabúes a lo largo de toda su vida. Se trata del único miembro de la realeza india que confesó ser gay, se divorció de una princesa con la que fue casado por "conveniencia" y creó una fundación para ayudar a las personas LGBT. Sin embargo, su último plan parece ser ser el más audaz hasta el momento.

Desafiando a sus padres, que lo desheredaron después de admitir públicamente que es gay, Manvendra abrió los terrenos de un palacio de 6 hectáreas para personas lesbianas, gays, bisexuales y transexuales en un país donde la actividad sexual entre personas del mismo sexo no sólo es un tabú social, sino que también es ilegal. El país no tiene de bares ni boliches "gayfriendly" y las muestras de afecto públicas -incluso entre heterosexuales- son mal vistas.

El refugio es construido por Lakshya Trust, la organización benéfica para personas LGBT que el apodado "Príncipe Rosa" fundó en 2006. El palacio real de Hanumanteshwar, construido por uno de los antepasados de Manvendra en 1927, ahora será rodeado por nuevas estructuras que servirán para alojar a hombres y mujeres que hubieran sido expulsados de sus hogares por su condición sexual.

"Mi bisabuelo Maharaja Vijaysinhji, el último gobernante de Rajpipla, construyó esta propiedad real. Recibió a muchos dignatarios como el virrey de la India, miembros de la familia real británica y celebridades de Hollywood. Yo lo estoy convirtiendo en un centro de recursos para las minorías sexuales", dijo Manvendra al Times of India.

"Quiero darles a las personas empoderamiento social y financiero, para que eventualmente las personas que quieran salir no se verán afectadas", dijo Manvendra. "Tendrán su propio sistema de seguridad social. No tendrá importancia si son desheredados". La vida no es fácil para los homosexuales en la India: "Te vuelves un paria social, porque las personas dependen financieramente de sus padres".

Actualmente, dos personas viven en su refugio LGBT: el gerente, que se identifica como un hombre gay, y una mujer trans de los EE.UU. Manvendra dice que, a pesar de lo que pueda creerse, ser trans es más seguro en la India que en algunas partes de Occidente.

Sus padres buscaron una cura 

Como es común en la aristocracia, la familia real adoptó una postura tradicional y decidió aplacar sus sentimientos sobre su sexualidad eligiéndole como esposa a Chandrika Kumari, una princesa del estado de Jhabua. Los recién casados nunca consumaron el matrimonio y se divorciaron un año después. Con la esperanza de encontrar una "cura" para su sexualidad, Manvendra dijo que sus padres se acercaron a los médicos para encontrar una "solución". "Desafortunadamente para ellos, los médicos se sensibilizaron con estos problemas y trataron de explicar que estaban perdiendo el tiempo", dijo.

En las escrituras hindúes, los "hijra kinner", o personas de tercer género, eran considerados semidioses y desempeñaban un importante papel en los consejos de las cortes reales indias en siglos pasados. El célebre "Kama Sutra", compuesto hace más de 2.000 años, habla abiertamente de las relaciones entre el mismo sexo y los expertos creen que un 10% de la población es gay. La conducta actual hacia la homosexualidad, opina Manvendra, llegaron con el dominio imperial británico, que se extendió hasta 1947.

"Si lees nuestra historia y cultura, la homosexualidad ha estado en el Kama Sutra, y tenemos templos que han representado abiertamente estatuas y esculturas homoeróticas", dice Manvendra. Es por eso que el príncipe exige que la sección 377 del código penal indio, que data de 1861, en pleno apogeo del "Raj" británico, y prohíbe las actividades sexuales que no den lugar a la procreación, sea derogada de inmediato por el gobierno indio. "Hasta que el Artículo 377 no haya sido eliminado, los indios seguiremos viviendo bajo el yugo del colonialismo", dice el príncipe.

Manvendra señala que esto es perjudicial tanto para los heterosexuales como para los homosexuales, ya que impide que las personas accedan a la atención para el VIH y otras condiciones de salud sexual. Muy consciente de su influencia en la socidad india, Manvendra quiere luchar por los derechos LGBT en todo el mundo. "Los derechos de los homosexuales son derechos humanos. No ganaremos esta lucha si me arrincono a nivel nacional. Esto tiene que ser global".


Darío Silva D.


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