INTERNACIONAL 58 MUERTOS Y CIENTOS DE HERIDOS

Un terremoto de 8,2 grados de intensidad golpeó el sur de México

El sismo, que afectó en especial los estados de Oaxaca y Chiapas, se sintió en gran parte del país y en Guatemala. Especialistas temen que pueda haber réplicas potentes en las próximas horas.

Destruccion. Viviendas en poblaciones de Oaxaca, Chiapas y Tabasco se derrumbaron. Los socorristas aún buscaban sobrevivientes entre los escombros, por lo que la cifra de víctimas podría aumentar.
Destruccion. Viviendas en poblaciones de Oaxaca, Chiapas y Tabasco se derrumbaron. Los socorristas aún buscaban sobrevivientes entre los escombros, por lo que la cifra de víctimas podría aumentar. Foto:DPA
Al menos 58 personas murieron y cientos resultaron heridas en el terremoto de 8,2 grados que sacudió ayer el sur de México, el sismo más potente registrado en los últimos cien años en el país.
La mayor parte de las víctimas fueron en el sur del país. Oaxaca fue el estado más afectado, con 45 víctimas fatales. En Chiapas, epicentro del terremoto, se reportaron diez muertos. Otras tres personas murieron en Tabasco. Dos de ellas eran niños: a uno lo aplastó una viga de hierro y el otro murió en un hospital, al apagársele el respirador artificial.
La cifra de víctimas podría aumentar en las próximas horas, ya que más de 1.800 militares trabajaban para remover los escombros de casas derruidas. Un centenar de personas debieron abandonar sus casas, mientras que 3.518 viviendas quedaron sin electricidad o servicio de agua.

Cientos de edificios se derrumbaron o sufrieron daños, alrededor de 1,8 millones de personas sufrieron apagones de electricidad y las autoridades cancelaron las clases en al menos 11 estados para verificar los daños en las escuelas.

Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés), el sismo se produjo a las 23.49 del jueves, hora de México, y el epicentro estuvo a 165 kilómetros (102 millas) al oeste de Tapachula, en Chiapas, a 69,7 kilómetros de profundidad. La magnitud fue de 8,2, superior al temblor de 1985 que devastó Ciudad de México y mató a miles de personas.
El temblor se produjo en una zona sísmicamente activa, cerca del punto de colisión de tres placas tectónicas, las de Cocos, Caribe y Norteamérica.
El USGS registró al menos veinte réplicas de magnitud 4 o más en las cinco horas siguientes al temblor inicial. Ayer, el presidente Enrique Peña Nieto escribió en su cuenta de Twitter que se habían registrado al menos 260, el más intenso, de 6,1 grados.
El Centro de Alertas de Tsunami del Pacífico dijo que se habían registrado olas de un metro por encima del nivel de la marea en Salina Cruz, en el Golfo de Tehuantepec. También se reportaron olas de tsunami de menor tamaño en otros puntos. El centro indicó que Ecuador, El Salvador y Guatemala podrían registrar olas de un metro o menos por encima de la marea. No se emitió alerta para Hawai ni el Pacífico sur y occidental.

Supervisión. El sismo fue el “mayor registrado en el país en los últimos cien años”, afirmó el presidente Peña Nieto, quien viajó a Chiapas para supervisar las tareas de rescate y asistencia a las víctimas. El director del Instituto de Sismología, Eddy Sánchez, destacó a su vez que el terremoto tuvo una duración de 1 minuto y 33 segundos, y se sintió a más de mil kilómetros de distancia.
Las autoridades alertaban sobre una posible réplica superior en las próximas horas que, según Peña Nieto, podría ser de una magnitud de 7,2.
México estaba amenazado además por el huracán Katia, de categoría 2, que avanzaba ayer por el Golfo de México hacia el estado de Veracruz, en una terrible semana en la que otros dos ciclones, Irma y José, cruzan el mar Caribe dejando atrás una estela de muertos y graves daños materiales.

Distrito Federal. El terremoto disparó rápidamente una alarma sonora en toda la ciudad de México, que en 1985 sufrió un sismo devastador que provocó más de 10 mil muertos.
Alertados por los 8.200 megáfonos desplegados en la capital federal, sus 20 millones de habitantes descendieron en masa –y precipitadamente– a las calles, incluso en pijama.
Desde hace dos décadas, la asociación Cires provee a la ciudad un sistema de sensores colocados a lo largo de la costa pacífica, donde el riesgo de sismos es mayor.
Las ondas sísmicas pueden recorrer los centenares de kilómetros que separan la costa de la capital en un minuto, causando considerables daños, dado que la enorme ciudad está construida sobre un antiguo lago.
Una vez detectado el sismo, el sistema lanza una onda que dispara las alarmas en escuelas, ministerios y otras oficinas, interrumpiendo automáticamente las emisiones de la radio.

Guatemala. El terremoto también afectó a la vecina Guatemala, donde al menos cuatro personas resultaron heridas y otras 94 sufrieron daños en sus viviendas.
El secretario de la Coordinadora para la Reducción de Desastres, Conred, Sergio Cabañas, dijo que dos menores heridas fueron trasladadas con fracturas a un hospital, mientras que los otros dos lesionados fueron atendidos en el lugar.
Fue el sismo más poderoso en Guatemala desde 1976, cuando un movimiento telúrico de 7,5 grados dejó 25 mil muertos y pérdidas millonarias.

AFP, AP y DPA