INTERNACIONAL

Una "patria grande" islámica pone en jaque a Irak y Siria

El grupo ISIS proclamó un "Estado Islámico" en los territorios conquistados. Reacción de Rusia y EEUU.

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Foto:AFP

Los yihadistas sunitas que realizan una ofensiva fulgurante en Irak proclamaron la creación de un "califato" en las zonas bajo su control en Irak y Siria e instaron a todos los musulmanes a jurar lealtad a su jefe, en una espectacular demostración de sus ambiciones.

Este acontecimiento, que pone en peligro la continuidad de las fronteras actuales, podría provocar la cólera de la comunidad chiita mayoritaria en Irak y en el vecino Irán, así como reacciones alarmistas en los países occidentales y en los países árabes, considerados moderados.

En Irak, el anuncio se produce cuando las fuerzas iraquíes intentan retomar las regiones conquistadas por el Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL) durante una rápida ofensiva lanzada el 9 de junio.

Este grupo, que se hace llamar de ahora en más "Estado Islámico", advirtió que todos los musulmanes del mundo tenían el "deber" de jurar lealtad a su jefe, Abu Bakr al Baghdadi, proclamado "califa", según una grabación audio difundida en internet el domingo, primer día de ramadán.

Las autoridades iraquíes y sirias no reaccionaron todavía al anuncio de la creación de este califato, que se extendería desde la ciudad de Alepo (norte de Siria) hasta Diyala (este de Irak).

"Desde un punto de vista geográfico, el Estado Islámico es perfectamente operacional en Irak y en Siria. Asimismo, también se encuentra, aunque escondido, en el sur de Turquía, parece tener presencia en Líbano y partidarios en Jordania, Gaza, en el Sinaí, en Indonesia, en Arabia Saudita y en otros lugares", afirmó Charles Lister, investigador asociado a Brookings Doha.

"Podría tratarse del nacimiento de una nueva era del yihadismo transnacional", dijo Lister, al subrayar que la creación de un califato "representa una amenaza importante para Al Qaida y para su papel en la causa yihadista mundial".

Según el investigador, Baghdadi podría a partir de ahora ordenar operaciones "en Jordania o en Arabia Saudita", al tiempo que podría aumentar "la violencia en Irak", donde su principal enemigo es el primer ministro, el chiita Nuri al Maliki, acusado de marginar a la minoría sunita.

El califato, cuyo jefe representa el sucesor del profeta Mahoma como "emir de los creyentes" en el mundo musulmán, es un régimen que desapareció tras el desmantelamiento del Imperio Otomano.

El Estado Islámico marcó la pauta con el anuncio del califato. "Musulmanes (...) rechazad la democracia, la laicidad, el nacionalismo y el resto de basuras de Occidente. Volved a vuestra religión", apuntó su portavoz, Abu Mohamad al Adnani, en una grabación.

El ejército rodea Tikrit. Los combatientes del EIIL luchan también contra sus ex aliados de la rebelión siria y contra el régimen de este país, donde han creado en Raqa (norte) una "capital" muy organizada y controlan también una gran parte de la provincia de Deir Ezzor (este), en la frontera con Irak, y algunas partes de Alepo.

En Irak, la ofensiva de los insurgentes sunitas, que ha dejado más de mil muertos, según Naciones Unidas, y miles desplazados, cuenta con el apoyo de los ex oficiales de Sadam Husein, de grupos salafistas y de algunas tribus.

Los yihadistas controlan sectores de la provincia de Saladino (norte), así como Mosul, segunda ciudad de Irak, gran parte de la provincia de Nínive (norte), otros sectores de la provincia de Diyala (este), Kirkuk (norte) y Al Anbar (oeste).

Para ayudar al ejército iraquí en su contraofensiva contra los insurgentes, Rusia entregó cinco aviones de combate Sukhoi, mientras que Estados Unidos envió drones y expertos militares.

En el marco de esta contraofensiva, en la que participan miles de soldados apoyados por la aviación, el ejército rodeaba este lunes la ciudad de Tikrit (160 kilómetros al norte de Bagdad), feudo del dictador derrocado en 2003 tras una invasión estadounidense, Sadam Husein.

(*) Agencia AFP.



Mohamad Ali Harissi (*)