MEDIOS

Periodistas marchan al AFSCA por FM Identidad

Por Luis Gasulla. | La marcha será hoy martes a las 17 horas con motivo del cierre de la emisora el 20 de diciembre. Cronología de los hechos.

Foto:Cedoc
Sergio Szpolski recibe 180 millones de pesos por año para financiar sus medios de comunicación. FM 92.1, durante diez años de kirchnerismo, no recibía nada. El titular del AFSCA, Martín Sabbatella, admitió que se enteró de la compra del 49% de las acciones de FM Identidad por los medios. Carlos Alberto Cassino, exdueño y actual socio de Szpolski, admitió que la radio desaparecería. Es que la frecuencia de esa emisora será utilizada por Vorterix de Mario Pergolini que informó, públicamente, que los trabajadores de FM Identidad habían sido indemnizados y que la radio estaba en venta. Pergolini prometió aclarar la situación. Hasta ahora, no lo hizo. La venta de la radio por la que pasaron Pepe Eliaschev, Jorge Jacobson, Enrique Swebach, Federico Mayol, Laura Di Marco e infinidad de prestigiosos colegas, cerrará sus puertas intempestivamente. Los oyentes merecen una explicación.
 
Los hechos
 
El martes 9 de diciembre estuve reunido con el director de FM Identidad, José Luis Zorzi para organizar la continuidad y quinta temporada de mi programa “Ahora es Nuestra la Ciudad” el más exitoso de la emisora con entrevistas que habían generado el malestar del oficialismo y una amplia difusión mediática. Ejemplos sobran: desde los dichos de Miriam Quiroga, ex secretaria de Néstor Kirchner, pasando por las denuncias de la ex funcionaria santacruceña, Jimena Álvarez o las amenazas que había recibido, Clara Waite, la cuñada de César Milani o los testimonios de víctimas de la corrupción K como Laura Elías, ex mujer de José Ottavis, Silvina Martínez, despedida de la IGJ por trabajar correctamente a las madres contra el paco. Del polémico llamado al 0800 de Precios Cuidados con Lucas Carrasco a los piqueteros chaqueños que vinculaban a Joaquín “Chapo” Guzmán con el actual Jefe de Gabinete de la Nación, Jorge Milton Capitanich.
 
Noche del Miércoles 10: José Luis Zorzi, director de la radio, no pudo festejar el campeonato de su amado River Plate. El hombre que había diseñado, diez años atrás, una radio periodísticamente libre, había sido despedido con causa por Jorge Cassino. Le armaron una causa y le prohibieron el ingreso a la emisora: “Se la entregó a Szpolski” me dijo su abogado y “es falso que daba pérdidas”.
 
Jueves 11: Martin Pitton entrevistó a Cassino por la mañana y admitió que la radio desaparecería. Por la noche, comencé mi programa contando la situación, preguntando qué dirían los Pergolini y periodistas de Vorterix, como Reynaldo Sietecase, si Magnetto se comprase AM Del Plata. Denuncié los engaños de Cassino y el destrato a un hombre como Zorzi y demás empleados de la emisora, desde Patricia González al personal de limpieza. Los oyentes tuvieron un espacio para hacer catársis.
 
Viernes 12: Algunos conductores de la emisora suavizaron las críticas, ofrecieron sus espacios para que Cassino mutase, en vivo y en directo, de ferviente crítico del gobierno a justificar la venta y elogiar al “señor” Szpolski a quien primero había dicho desconocer.
 
Por la noche hice mi último programa junto con Sebastián Turtora, Flavio Meli y la periodista, Silvina Márquez, como invitada. No imaginé que el final estaba tan cerca. Hasta ese momento, ni los vendedores ni los compradores de FM Identidad, nos habían dicho nada.
 
Mañana del Sábado 13: me instalé en la puerta de la emisora, en Florida 935, alertado de la situación de vaciamiento de la radio de forma sospechosa. Efectivamente, técnicos de Vorterix sacaron equipos y tubos de luz, algunos papeles y no mucho más. La radio seguía transmitiendo. María Luján Batallán me invitó a su programa. Personal de Murata que habían comenzado a trabajar la semana pasada, por órdenes de Cassino, no quisieron que ingrese. Ya estaba prohibido. Batallán salió al aire luego de que me retiré del lugar.
 
Lunes 15: A Cassino le siguieron ofreciendo la escupidera periodistas que emulan a Nelson Castro hablándole a una Presidenta imaginaria. Los extensos editoriales le deben hacer gracia a Cristina, no así las denuncias periodísticas. Allí está el ejemplo de Jorge Lanata. Jorge Cassino dijo que mi programa había ocupado un lugar en la grilla de forma ilegal. ¿Cuatro años después se daba cuenta? Admitió al aire que estaba prohibido y así se lo informó a los operadores de la radio que, por unos pesitos y falsas promesas, cumplieron a rajatabla sus órdenes. No pude despedirme de los oyentes ni contar que nos movilizaríamos a las puertas del AFSCA a denunciar la censura y la discriminación.
 

Esa noche no me permitieron el ingreso. La policía federal, comisaría 15, comprobó el delito de discriminación. Hasta la madrugada de hoy presenté las pruebas, declaré acompañado de numerosos testigos y un móvil policial certificó que la censura se había efectuado. En la puerta de la radio, el vigilante admitió que tenía órdenes de Cassino expresas de que no pudiese ingresar a la radio en la que dejé lo mejor de mí, todas las noches de estos últimos cuatro años.
 
A veces nos preguntamos cómo fue posible que en este país sufriéramos una dictadura militar. Si escuchas a los referentes del kirchnerismo, la responsabilidad siempre es del otro. Periodistas que se callan, otros que negocian sus miserables cachets, empleados cobardes, empresarios inescrupulosos y un gobierno que se ríe de su propia ley de medios. Es fácil encontrar el silencio y la censura ante ese panorama.
 
Cuatro años atrás, pasé por lo mismo en Radio Cooperativa. En aquella ocasión, nos levantaron del aire a Gabriel Levinas, Deportivo Fútbol Show y a nosotros. La historia se volvía a repetir. El kirchnerismo se infla el pecho para estatizar, salvar o ayudar al hotel Bauen, la Fundación de Hebe Bonafini, la ex Ciccone o al librero de la esquina, siempre y cuando, sea elogioso con la reina Cristina. A FM Identidad la dejaron caer. Nadie controló el desguase de sus dueños, expertos en este tipo de manejos. ¿Dónde estaba la AFIP cuando Szpolski desembolsó la impresionante suma de dólares con la que compró parte de FM Identidad? ¿Qué estaba haciendo la IGJ mientras Cassino cerraba misteriosas sociedades anónimas? ¿Cómo habría girado sus ganancias al exterior? Y el Banco Central ¿no emitió comunicado alguno con los cheques rechazados? ¿Qué estará haciendo la Defensora del Público con los oyentes de la 92.1 que no pudieron saber qué pasaba con nuestro programa? ¿El INADI seguirá analizando los editoriales de Lanata? ¿Sietecase sólo hablará de “enemigos” que no entienden razones mientras se llena la boca de que, en este país, lo de la grieta es un invento? ¿Leerá la ley de servicios de comunicación Mario Pergolini? ¿Con qué cara les explicará a sus oyentes que se llevó puesta una radio para que Vorterix tenga más peso? ¿Dónde estarán los opositores que salían al aire, siendo pocos los espacios para hablar con libertad que hoy gozan, cuando estemos, esta tarde, peleando por los derechos de los que no tenemos voz? ¿Se animará a mostrar el expediente de la venta, Martín Sabbatella? ¿Habrá expediente? ¿Dirá algo la Presidenta de la Nación en sus cadenas nacionales nocturas, breves y concisas? ¿Podrá colar el tema entre planes dentales y saluditos a su hijo Máximo? Mientras pregunto si pasará algo, otra Argentina no sonríe, contrariando el monopolio K.

Redacción de Perfil.com