CIENCIA
prevencion cardiovascular

Recomiendan enseñar hábitos de salud desde jardín de infantes

Entre los 3 y los 6 años las costumbres saludables se internalizan mejor que durante la adolescencia y la adultez.

A tiempo. La evaluación preventiva propone controlar la glucosa en chicos de 4 años.
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Se sabe que los chicos, y mucho más los pequeños, son una suerte de “esponja” capaz de absorber conocimientos. Por eso los cardiólogos apuntan a ellos como “el futuro” de la prevención cardiovascular. Y ese fue un tema del  41° Congreso Argentino de Cardiología que terminó ayer.
Una de las visitas más importantes fue la del cardiólogo español Valentín Fuster, quien en diálogo con PERFIL afirmó: “Sin lugar a dudas el futuro de la educación y la prevención está en la juventud en general, aunque dado que la adolescencia es una etapa controvertida, debemos enfocarnos en los niños de entre 3 y 6 años”.
“Lo principal es enseñarles que existen siete factores de riesgo –hipertensión, obesidad, edad, tabaquismo, sedentarismo, colesterol elevado y glucosa– de los cuales el único no modificable es la edad. Cualquiera de los otros puede prevenirse, y esto es mucho más simple de lograr cuánto antes se empiece”, sumó.
De hecho Fuster, quien se desempeña como jefe de Cardiología del Hospital Mount Sinai en EE.UU., tiene en marcha diversos proyectos de “modificación de la conducta” –como él los llama– en comunidades de Colombia y España.
“Intervenciones tendientes a lograr una mejor nutrición y mayor actividad física impactan directamente en la disminución de los factores de riesgo durante la adultez. Lograr esto es vital si pensamos en las patologías cardíacas, pero también teniendo en cuenta la pérdida cognitiva, que es una cuestión igualmente importante cuando uno va en busca de una vejez saludable y productiva”, agregó el especialista.
En línea con Valentín Fuster, pero sobre todo con las principales sociedades y organizaciones a nivel mundial, la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) y la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) elaboraron el “Proyecto SAC-SAP. Consenso de prevención en niños y adolescentes”, que fue presentado en el Congreso.
“Sabemos que la enfermedad coronaria del adulto se gesta en la infancia. Por eso elaboramos un sistema conjunto a partir del cual desde la consulta pediátrica se controlen los factores de riesgo en todos los niños, con el objetivo de llegar más temprano a hacer prevención”, le dijo a PERFIL Ana Salvati, cardióloga y miembro de la SAC.
“Un consenso –completó Salvati– no es un dogma ni una obligación. Sabemos que sus conclusiones pueden generar resistencia incluso dentro de la comunidad médica, aunque esperamos que la adhesión sea alta y que se sumen muchos centros  de salud y profesionales. Las pautas de evaluación cardiovascular precoz permiten, por ejemplo, controlar la glucosa en un niño de 4 años y actuar en consecuencia, teniendo muy en claro que a esa edad los hábitos pueden adquirirse fácilmente para luego reforzarse en la adolescencia, mientras que hacer lo mismo a los 50 años es un sacrificio”.