ESPECTACULOS
Teatro

Del off al mundo

Escribir, dirigir y actuar en el off es un acto de creación y libertad casi en estado puro.

1222_marull_pilarcita_carolina_alfonso_g.jpg
Viajante. La autora, que está casada con Damián Szifrón, escribió La Pilarcita en un taller con Mauricio Kartun. Este año se estrenó en la ciudad española de Extremadura, adonde viajó. | carolina alfonso

Escribir, dirigir y actuar en el off es un acto de creación y libertad casi en estado puro.

Más allá del costado autogestivo, que a veces trae consigo esfuerzo y ocupar varios roles a la vez y carece del confort de una producción, tiene la gratitud del trabajo artesanal, cuidado, celebrado, casi como un ritual. Los equipos en los que nos sumergimos en cada función son una familia, comprometida y creativa. Donde el tiempo se detiene para explorar el encuentro. Tenemos un grupo de trabajo que funciona muy bien. Vestuarista, escenógrafos, iluminación, prensa, asistentes, fotógrafo, diseñadora gráfica. Así como también las salas donde trabajamos, Espacio Callejón y El Camarín de las Musas. Y obviamente los actores, que dan vida al personaje.

El teatro es una experiencia grupal, y cada rubro aporta mucho. Nuestra manera de trabajar suele repetirse, comenzamos con el texto. Que es la parte más solitaria del proceso, sentarse a descubrir la obra y a trabajar con los personajes hasta tener una primera versión. Escribimos generalmente bajo la mirada de profesores que queremos y respetamos. La Pilarcita surgió en la EMAD, bajo la supervisión de Mauricio Kartun, Yo no duermo la siesta en el taller de Javier Daulte, Hidalgo nació para un ciclo de semimontado del teatro Nacional Cervantes bajo la mirada de Ricardo Monti.

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

Después viene el proceso de producción y dirección, elegir el elenco, comenzar los ensayos, imaginar el espacio, el vestuario, las luces, el diseño gráfico, en paralelo gestionar los subsidios.

Nos gusta trabajar con libertad, probar. Pero también somos muy autoexigentes. Intentamos que la obra llegue a su mejor versión para estrenarse. Y también una vez estrenada, sigue creciendo. Nos gusta estar presentes en las funciones, nos parece fundamental para la obra que haya una mirada de director para que los actores se sientan libres de jugar. Hay alguien que de afuera los cuida, les dice “hasta acá” o festeja el aporte de ellos y decide que quede en la

obra. Disfrutamos de eso, creemos que la obra sigue creciendo una vez estrenada, hasta el infinito.

Creemos que en el off hay un espíritu grupal desde el comienzo que hace que la obra esté cuidada por todos. Todos los que se embarcan en el proyecto lo hacen porque tienen empatía con el material y estimulados por el proyecto mismo, porque no hay una remuneración económica significante. Hay mucho respeto y disciplina, de todos modos. Todo el equipo da lo mejor de sí, porque el objetivo final es simplemente hacer el espectáculo, expresarnos, contar una historia, jugar.

Sabemos que en el off solo el boca en boca hace que el espectáculo se mantenga en cartel. Más allá de que las críticas o prensa sumen, la obra se sostiene a largo plazo solo por el boca en boca.

Es muy importante pasarla bien en estos proyectos, lo consideramos fundamental. Creemos que eso le da una vitalidad necesaria al proyecto. En definitiva el teatro es un encuentro. Entre los actores en primer lugar, y después con el público. La obra es de todos.

La Pilarcita y Yo no duermo la siesta están en cartel desde hace tres años, a sala llena, hemos tenido que reemplazar varios actores, donde lejos de empobrecer el espectáculo, crece, porque cada nuevo actor trae su propia poética y lo enriquece. Es muy hermoso ver ese proceso. Entre nosotras también nos reemplazamos cuando es necesario y rotamos los roles si es necesario.

Nos complementamos bien, nos gusta trabajar juntas porque tenemos una mirada parecida de las cosas, un universo o lenguaje en común. Nos divertimos participando de la obra de la otra en el rol que sea.

Hidalgo y La Pilarcita el año que viene vuelven a El Camarín de las Musas en marzo. Yo no duermo la siesta, en abril a Espacio Callejón. Estamos escribiendo un nuevo proyecto para el año que viene.

Con La Pilarcita viajamos gracias al INT por todo el interior del país y fue una experiencia hermosa.

La Pilarcita se está haciendo en Madrid, con un elenco español encantador. Viajé a ver la puesta y me conmovió mucho comprobar que hay temáticas tan universales. El texto está prácticamente igual, salvo algunas pocas palabras que fueron reemplazadas para que se capte, lo demás se entiende perfectamente. Adaptaron la puesta a un pueblo de Extremadura. El público se ríe y emociona mucho con los personajes, y ya llevan varios meses a sala llena.

Lo que pasa en Buenos Aires con el teatro independiente es único en el mundo. Hay mucho compromiso, mucha necesidad de expresarse, mucha gente talentosa que invierte su tiempo. Ojalá podamos seguir expandiéndonos en este terreno que es un privilegio. Y que siga siendo nuestra casa y nuestra forma de vida.

*Actriz, dramaturga, directora.